MASONERÍA AL DÍA / El centenario del Templo del Club “Punta Arenas”

El centenario del Templo del Club “Punta Arenas”

09-01-2026


El Templo del Club Punta Arenas fue inaugurado el 28 de noviembre de 1925. Presidía a “Estrella de Magallanes” el venerable maestro Juan Fuentes Pumarino, siendo sus vigilantes, Armando Sanhueza y Juan Volmer; secretario, Marco Cisterna y orador Paulino Romero. Esa noche fueron iniciados los queridos hermanos aprendices, Alexis Descourvieres Mancilla y Henry Alexander Borger.

Llegar a esta etapa fue un arduo trabajo. A medida que fue aumentando el número de Logias, creció el interés de éstas en abandonar la casona de Chiloé 954 donde tiene su domicilio “Estrella de Magallanes” N°25, para ocupar los distintos salones de la Sociedad de Instrucción Popular.

No fue fácil encontrar casa propia. Como sabemos, los primeros masones se reunían en la habitación de Lionel Jacobs; luego emigraron al hotel Comercio, el que se hallaba en Lautaro Navarro con Errázuriz. Posteriormente, se trasladaron a Chiloé 40, en la cuadra donde hoy se ubica el gimnasio del Liceo San José. En este lugar, se produjo la celebración y recibimiento brindada por “Estrella de Magallanes” N°25 en la tenida presidida por el maestro venerable Pedro Herdalo, efectuada el 5 de septiembre de 1916, al querido hermano aprendiz Luis Alberto Pardo Villalón, luego de su heroico rescate de Ernest Shackleton y su tripulación, varados en la Antártida, noticia de repercusión mundial. Las actas encontradas y recuperadas en 2016 por el bibliotecario y archivero de esta logia, Washington Gómez Oyarzún, han demostrado que el Piloto Pardo no sólo asistió a la tenida, sino que, además, se afilió a “Estrella de Magallanes” N°25. 

Después de habitar brevemente la propiedad ubicada en Independencia 747, y gracias a las gestiones de Armando Sanhueza Líbano, los masones congregados en esta logia madre, consiguieron ubicarse en la propiedad de calle Chiloé 954. Aquí fundaron el Club “Punta Arenas” un 22 de julio de 1921. A la adquisición del inmueble, se sumaron las voces que solicitaban erigir un templo en el recinto. Los trabajos comenzaron a ejecutarse en el verano de 1925, los que continuaron durante todo ese año. El 10 de julio se leyó una plancha de la Gran Logia de Chile que a través del decreto 46 declaraba a la casa ubicada en Chiloé 954 como “lugar masónico”.


Información tomada del Diario Prensa Austral de Punta Arenas.