La Gran Logia de Chile realiza su primer recorrido patrimonial accesible para personas neurodivergentes en el Día del Patrimonio
En el marco del Día del Patrimonio Cultural, la Gran Logia de Chile abrió sus puertas a un recorrido inédito: una visita guiada diseñada especialmente para personas neurodivergentes. La actividad, realizada el domingo 31 de mayo en la sede de Marcoleta 659, reunió a un grupo reducido de seis visitantes en una experiencia pensada desde la accesibilidad cognitiva.
La iniciativa fue una colaboración entre el Departamento de Acción Masónica de la Gran Logia de Chile, la Respetable Logia La Búsqueda N°182 y el Museo Neurodivergente, proyecto cultural liderado por el antropólogo Pablo Silva, especialista en patrimonio y en accesibilidad para personas neurodivergentes.

El recorrido se realizó a través de diez estaciones del patrimonio arquitectónico y artístico de la institución, entre ellas el mural La Búsqueda de Fernando Daza, una obra de 200 metros cuadrados, el piso de mosaico del hall y el Salón de los Bustos. A diferencia de una visita convencional, la experiencia incorporó medidas de anticipación, ajustes sensoriales, una zona de calma para quienes necesitaran una pausa, y un equipo de mediación preparado para acompañar distintos ritmos y necesidades.
Como apoyo, el grupo contó con un micrositio web que cada visitante podía consultar antes y durante la visita. La herramienta permitía conocer de antemano qué se vería en cada espacio, su duración y su intensidad sensorial, y avanzar el recorrido al propio ritmo, sin tiempos impuestos.
"La accesibilidad es un derecho que construye inclusión y permite vivir el patrimonio cultural como parte de una vida digna y plena", señaló Pablo Silva, del Museo Neurodivergente. "Esperamos que esta sea la primera de muchas visitas accesibles, no solo aquí, sino en todo espacio cultural".

La recepción de los participantes fue positiva. Una de las asistentes destacó la transparencia del relato y la calidez del equipo anfitrión, y valoró especialmente la claridad y el ritmo con que se transmitió la información. Entre los aspectos a mejorar, los organizadores identificaron la concurrencia general del Día del Patrimonio, que en algunos momentos elevó el nivel de estímulo sensorial, un aprendizaje que orientará el diseño de futuras visitas.

La masonería en el Día del Patrimonio abre sus espacios de valor arquitectónico, la conservación documental y la divulgación del rol del libre pensamiento en la historia de Chile. Este piloto se suma a esa tradición en una dimensión diferente como es la inclusión.
Los organizadores proyectan replicar la experiencia durante 2027, con la intención de extender el modelo a otros espacios culturales