Noticias

El Gran Secretario General de la Gran Logia de Chile, Rodrigo Lillo dio a conocer las conclusiones refundidas de las XXIX Jornadas Nacionales de Docencia Masónicas efectuadas en Puerto Montt el pasado mes de octubre y que tuvo como eje principal “La Fraternidad y el Diálogo como Ejes de la Convivencia Ciudadana.”

A continuación, el detalle de las conclusiones.

El mundo en el que actualmente nos desenvolvemos, basado mayoritariamente en un entendimiento economicista de la realidad, lo que es propio del capitalismo, inevitablemente trae consecuencias o externalidades negativas.

En lo social éstas se caracterizan por fomentar el individualismo y ello trae aparejada falta de comunicación, desconfianza entre las personas, dificultad para dialogar, para buscar soluciones colaborativas e incluso deterioro en las relaciones familiares.

Con ello, el bien común ve resignada su preponderancia ante el interés individual, gatillando otras tantas consecuencias indeseadas como desinformación, intolerancia, incapacidad de dialogar, agresividad y una crisis social asentada en las bases más profundas de la convivencia cotidiana.

Frente a esta realidad surge como conclusión inicial la necesidad de abandonar el inmovilismo, la condición de espectadores, asumiendo la responsabilidad de convertirse en agentes de cambio y artífices de la realidad, en medio de una sociedad que registra una profunda demanda de fraternidad y diálogo, tanto en su convivencia ordinaria como en la resolución de sus conflictos más profundos.

Es imperioso, entonces, tomar conciencia de la responsabilidad y el rol que demanda ser masones.

Resulta paradojal que el retrato de la actual convivencia social aparezca señalado por la ausencia de fraternidad, diálogo y tolerancia; en tanto que, estos mismos aspectos constituyen, a su turno, parte fundamental de la estructura doctrinaria que distingue y justifica la vigencia y fortaleza del ideario masónico.

Ello, en consecuencia, impele necesariamente a la acción.

La Orden, por esencia constructora de consensos y en su afán paradigmático de unir a todos los hombres por los lazos de la solidaridad y fraternidad, está llamada a impulsar un diálogo abierto, fructífero y constructivo que signifique acuerdos, buena voluntad, democracia, respeto a la condición humana, igualdad de trato, patriotismo y aseguramiento de los derechos individuales y sociales.

Y así, entonces, resulta imperioso que cada masón, en sus diversos ámbitos relacionales, se convierta en un embajador de la tolerancia, la solidaridad, el dialogo, la educación y la cultura, en tanto pilares fundamentales de toda acción susceptible de engendrar cambios concretos, efectivos y notorios al interior de la sociedad.

Nuestra contribución debe apuntar a erigir una sociedad dominada por los principios humanistas, inspirada en valores de cooperación proclamando que la fraternidad es subyacente y fundamento verdadero de la libertad y de la igualdad, trabajando incansablemente por la felicidad de la humanidad y por su emancipación progresista y pacífica.

Pero la fraternidad exige de quien la invoca como marco de interacción social y dialogo, un ejercicio personal previo, que dice relación, con fortalecer y ejercer la capacidad de ponerse en el lugar del otro, de ser empático, de esforzarse por entender desde donde habla el que habla, y de entender al otro como un legítimo otro, que se expresa desde su construcción social y cultural, que no son más, que la consecuencia de su experiencia de vida y formación humana, y que configuran y moldean sus opiniones, reflexiones e ideas que pone a disposición y al servicio del dialogo.

Y así, nuestra misión consiste en hacer posible que la fraternidad entre nosotros pueda extenderse a todos los seres humanos como legítimos otros, sobre la base de una comprensión mutua, solidaria y tolerante, uniendo a todos los hombres por los lazos de la solidaridad y fraternidad universal, para que todos los hombres puedan ser libres, iguales fraternos y hermanos.

Es precisamente, entonces, la fraternidad el aspecto que nos hace conscientes que vivimos en sociedad y nos insta a entender que debemos respetar a los otros. Y es también la fraternidad, ese sentimiento de hermandad genuina que los masones profesamos hacia los demás, el puente que nos permitirá ser parte de la construcción de un nuevo país, incidiendo a través de un diálogo fructífero, y conectando con las necesidades del prójimo.

Es un imperativo categórico, el actuar de cada masón mirando siempre a su opuesto con fraternidad y empatía, con comprensión de sus ideas y propuestas, pero también es imperativo defender sus ideas con convicción sincera si éstas van por el camino correcto hacia el bien común y una sociedad más equitativa e igualitaria y nunca dejar de convenir, de llegar a acuerdos, de mediar, de lograr unir en la diversidad, de construir, aunque para ello deba poner esfuerzos más allá de lo que hubiera deseado, si el resultado es el que llevará a la sociedad toda a una mejor participación, en el diálogo sincero, abierto, sin defensas oscuras, sino que con altura de miras para asegurar un futuro en que nadie quede excluido, en que todos siendo diferentes, puedan compartir un horizonte de mayor bienestar común.

La Fraternidad se debe vivir y sentir, no solo debe ser una expresión. Es a través de esta que da dignidad al ser humano y nos permite la inclusividad, por ello es que la Orden, dentro de su discurso y programas de docencia, no debe girar solamente en torno al "hombre". Nuestro campo de acción está plasmado dentro de la sociedad y la sociedad humana no está conformada solo por hombres, sino por mujeres, niñas y niños, comunidad LGTB, adultos mayores, etc.

La inclusividad es un término complementario a la fraternidad, al igual que la dignidad, nada se logra con hablar de fraternidad entre nuestros congéneres si no la vinculamos con la dignidad humana.

La sociedad año tras año se transforma, año tras año se agregan ideas y nuevos conceptos que van de la mano con la fraternidad, la dignidad y la inclusividad. Entonces, la pregunta fundamental es si como institución e individualmente considerados estamos preparados para adaptarnos a los tiempos y, más prioritariamente aún, si estamos dispuestos a ejercer liderazgo en el marco de los nuevos tiempos.

 

En consecuencia, la Gran Logia de Chile, por conducto de cada uno de sus miembros, y también en ciertos casos individualmente considerada, debe tener un rol activo en la vida pública y sus contingencias, contribuyendo al desarrollo de las diferentes instituciones y asociaciones existentes, articulando los esfuerzos grupales e individuales, erigiéndose en un puente de diálogo y agente efectivo de reflexión para el logro de una sana convivencia.

 

Esta acción de consecuencia masónica debe hacerse, en primer término, a partir de la familia, para, desde ese punto nuclear de la sociedad irradiar el ideario humanista, fraterno y tolerante que es tan propio de nuestra doctrina institucional.

 

Y para que ello se verifique en términos palpables y efectivos resulta indispensable tomar conciencia de la importancia que tiene el cambio personal que la Orden nos proponer acometer en cada uno de nosotros, pues es la base para transmitir un mensaje de carácter genuino y coherente, en donde el masón aparezca siempre como un ejemplo de diálogo, respeto y consideración por el otro.

 

Paralelo a lo anterior, como ya se ha dicho, se requiere también de acciones debidamente concertadas, en un marco de apertura a la comunidad y en el que se facilite la difusión de los valores de la Orden. Se trata esto de asumir una actitud involucrada y facilitadora de la comunicación, sobre la base que aporta la solides de los principios institucionales, practicando la escucha activa, la empatía, la tolerancia y el diálogo.

 

Ya en un ámbito más específico, las conclusiones de las Jornadas convergen en el siguiente catálogo de acciones y propuestas concretas:

 

1.- Participar y promover cambios en el modelo educativo considerando los ciclos iniciales de la formación educacional, abriendo el pensamiento hacia el diálogo directo en el entorno social, usando recursos didácticos orientados al alumno, apoderado y comunidad educativa, que sea sistémico, laico, colaborativo en función del desarrollo de las habilidades del siglo 21. Esto puede lograrse a través del fortalecimiento de nuestros colegios Masónicos y fomentar la formación de niños y jóvenes desde la ética, la educación cívica y filosófica y tomando como base nuestros principios de fraternidad, respeto, empatía y tolerancia.

 

2.- Definir, implementar y promover una estrategia de reclutamiento activo que permita aumentar significativamente la membresía de la orden, haciendo énfasis en la juventud, por medio de actividades que permitan a la Gran Logia de Chile acercarse al mundo de las nuevas generaciones, a través de distintos medios (incluidos la página web) y desde las bases (clanes por ej.)

 

3.- Definir e implementar una estrategia de posicionamiento y comunicación para extramuros, apoyándose en herramientas como la Comunicación digital (a través de RRSS y otros medios como radios). Todo esto reforzando lo que ya se está trabajando desde la Gran Logia de Chile, con foco en el fortalecimiento de la imagen de la Masonería.

 

Hoy necesitamos reinstalar a nuestra institución como un foco de luz para nuestra sociedad y en ese contexto se propone:

 

  • . - Volcarse a las instituciones de la sociedad para aglutinar e influir por el reconocimiento de las virtudes y el desapego de lo material. Esto puede lograrse a través de la apertura de nuestras dependencias para comprender los problemas que aquejan a la sociedad en todo ámbito, influenciar y contribuir a otras instituciones e iniciativas existentes, como los Centros Culturales, Bomberos, etc. Todo esto con la acción unida de nuestros hermanos y nuestras logias. También puede crearse un organismo especializado para la transferencia del conocimiento y la injerencia en sociedad y el mundo profano. También, puede crearse e impulsarse un Congreso Humanista, abierto a la comunidad.

 

  • . - Crear e implementar un Centro de estudios Masónico que nos permita profundizar en el diagnóstico de lo que ocurre y definir acciones concretas de mediano y largo plazo, integrando con el conocimiento y los trabajos ya realizados en instancias anteriores, como La Masonería Propone a Chile. La masonería debe recoger la problemática social, estudiarla, comprenderla, aceptarla y trabajar en base a ello para buscar soluciones que puedan generarse desde el trabajo masónico directa e indirectamente.

 

  • . - Promover instancias de interacción interlogiales (ej. Conventos, Jornadas Docencia) y de participación en otros talleres, para fortalecer nuestra formación como francmasones. Esto además permitiría que se conozcan, en instancias formales, las diversas experiencias que cada taller desarrolla extramuros, y pueden dar espacios, para que los propios masones puedan identificar nuevas aéreas de trabajo, que vayan respondiendo a la cambiante realidad de la sociedad actual. También fortalecería la práctica de la fraternidad, aumentando el conocimiento y reconocimiento de los hermanos, tanto en el trabajo logial, como en los valores de la Masonería.

 

  • . - Fortalecer y promover las instancias de integración y diversidad, ya impulsadas por la Gran Logia de Chile. En una de esas aristas, se hace importante profundizar los lazos con la gran logia femenina de Chile.

 

4.- Generar instancias de formación de líderes sociales intramuros.

 

5.- Promover un diálogo lleno de virtudes y moderación para el crecimiento de un medio ambiente social con sensibilidad educativa, de manera de contribuir a la construcción de una convivencia social basada en la fraternidad y el diálogo ciudadano, que debe ser el centro de la máxima atención. El dialogo debe sirve para exponer distintos pensamientos, y a través de la discusión aproximarnos a la verdad.

6.- Potenciar nuestro Principios y Valores a través de los medios de comunicación y agentes claves actuales con un análisis efectivo del impacto concreto a través de indicadores específicos.

 

  1. - Reforzar el trabajo de los grupos juveniles por medio del diálogo, instando que estos puedan ingresar a la Orden, procurando tener una visión inclusiva de sus puntos de vista y ser facilitadores de su ingreso.

 

8.- Promover y crear espacios de diálogos principalmente con y entre los jóvenes y las comunidades, usando los medios y lenguajes tecnológicos.

 

9.- Deben abrirse los diálogos con especial atención en aspectos sociales urgentes como la desigualdad, inequidad social, la educación de calidad, la salud, entre otros.

 

10.- Continuar promoviendo la influencia de la masonería a través de instituciones ligadas a sus principios, tales como: colegios masónicos, vínculos con instituciones laicas como la Gran Logia Femenina y Mixta, la Fraternidad Alpha Pi Epsilon y agrupación de Boy scouts, dando charlas y/o webinars online, y otros, para fortalecer el diálogo permanente con distintos componentes de la sociedad.

 

11.- Fomentar la mayor participación de QQ:.HH:. en las JJNNDDMM, a fin de contribuir a la mejor formación de líderes que actúen como referentes y moderadores en el diálogo constructivo en la arquitectura social.

 

12.- Hacer un llamado a la paz social a través del diálogo, la calma y la prudencia, para construir una efectiva convivencia armónica, basada en la fraternidad sincera, alejada del individualismo y cercano a la participación ciudadana activa.

 

  1. - Propiciar el contacto con la sociedad. Por ejemplo, diálogos en juntas de vecinos, como un espacio para que nos conozcan.

 

14.- Abrir dependencias de las logias, manteniendo la discreción, sociabilizando y mejorando ámbitos de conversación de temas críticos, convivencia social, fraternidad y diálogo contingente. Instruir a través del diálogo formativo.

 

15.- Hacer que la masonería sea protagonista en todas las instancias de participación ciudadana en todos los escenarios y en todo el territorio nacional como institución y fomentar la participación de los miembros en todas las organizaciones de la sociedad civil, como la participación en los consejos de la sociedad civil.

 

  1. - Generar, Restaurar o fortalecer las instituciones paramasónicas y otras

organizaciones estratégicamente relacionadas a la masonería.

 

  1. - Transformar a la Gran Logia de Chile en el principal interlocutor de la Educación Cívica en el país y solicitar al Gobierno/Nación participación activa y protagónica en la evaluación, planificación y actualización de los planes curriculares relacionados a la educación cívica para los establecimientos educacionales en el territorio de la república.

 

18.- Convertir a la Gran Logia de Chile en una reconocida institución mediadora y facilitadora ante conflictos sociales por medio de valores de tolerancia, fraternidad y neutralidad que nos caracterizan como institución.
Image