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La masonería de la región de Atacama se viste de gala para celebrar 160 años de la primera Logia del norte de Chile, con diversas actividades y la visita de la Gran Oficialidad y el consejo de la Gran Logia de Chile encabezado por el Gran Maestro Sebastián Jans Pérez, se inició el 2022 con el desafío de seguir trabajando por fortalecer la masonería regional.

Una recepción en la casa masónica de Copiapó dio el inicio a las actividades de festejo, en la que la Logia Orden y Libertad Nº 3, entregó una serie de libros, que han sido publicados por la Corporación Club Copiapó, a las ilustres visitas que llegaron para participar del importante aniversario. Además, se mostraron videos que relevan el valor patrimonial e histórico de la Logia y el valor simbólico de la docencia desde la mirada de los aprendices.

El Gran Maestro, Sebastián Jans Pérez, indicó que "Orden y Libertad Nº 3 es una logia con una tradición importantísima en el norte de Chile, es una logia que surge a partir de las migraciones que se producen durante el periodo del auge minero de la Plata y se convierte en fundadora de la Gran Logia de Chile, la significación que tiene esta celebración para nosotros está íntimamente ligada a lo que es la propia celebración de los 160 años de la Gran Logia de Chile, para nosotros este es el momento inicial en el que partimos haciendo una puesta en valor de lo que es la historia de la masonería en el norte de Chile, la historia de la masonería en Copiapó y la historia de la Gran Logia de Chile, en ese contexto las actividades que se están realizando son muy relevante ya que por primera vez estarán trabajando en un templo masónico las máximas autoridades de las dos instituciones masónicas hermanas y eso es un hito relevante, realizamos un consejo de la Gran Logia de Chile, como un homenaje más a la historia hermosa de esta Logia".

El presidente de la Logia celebrada, Iván Contreras Ahumada, en tanto, expresó que "cumplimos 160 de historia con una Logia robusta, en constante crecimiento y trabajo intra y extra muros. Hacemos masonería regional, y relevamos los atributos de nuestra región y fortalecemos la historia de una región rica en cultura e influencias al Chile republicano. Si bien iniciamos este 2022 con actividades que relevan nuestro aniversario, estamos eventos de celebración, se extenderán durante todo el año y pondremos especial atención y dedicación a quienes ya no están con nosotros, y el recuerdo de muchos Hermanos que trabajaron por hacer grande a esta Logia que seguramente seguirá creciendo y siendo parte de la historia de la ciudad, de la región y del país.

Un poco de historia

Un 11 de enero de 1862, se funda Orden y Libertad N° 3 e inicia su destacada y prestigiosa actividad en la tarea de iniciar y preparar masones y desarrollar la masonería en nuestro territorio.

Ese mismo año, nuestra naciente Logia copiapina, junto a las Logias “Unión Fraternal” de Valparaíso y “Progreso” también creada en el puerto, más “Tolerancia” de la ciudad de Concepción, fundan en mayo la Gran Logia de Chile.

Tras la decisión de crear una Logia en la ciudad de Copiapó, con el objeto de desarrollar una sociedad bajo los ideales de la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad y desde allí, mediante el trabajo discreto y silencioso aportar al progreso intelectual de sus hombres, finalmente ese 11 de enero de 1862, ese grupo de masones extranjeros ve materializado su anhelo.

Ellos fueron Francisco Javier Mariátegui, Carlos I. Soublette, Rafael de Jesús Valdés, Evaristo A. Soublette, F. Pérez Velázquez, José Saavedra, Luis Lübbren, Pedro J. Saavedra, Martín Levisson y Guillermo E. Gotschalk, quien se convierte en el primer Venerable Maestro de Orden y Libertad, cuyos restos mortuorios forman parte del patrimonio histórico de esta Logia.

Al poco tiempo de iniciados los trabajos masónicos a cargo de esta Oficialidad, se materializa la iniciación del primer chileno de la Logia "Orden y Libertad".

Es así como tiempo después, tras un trabajo silencioso y en absoluta discreción, poco a poco los hombres de esta zona van alcanzando reconocido sitial entre los más connotados intelectuales de la sociedad chilena, acción basada en el libre pensamiento y en la apertura hacia el conocimiento de la vida, el hombre y el Universo.

De acuerdo a los mismos antecedentes históricos, esta es la razón del cómo y por qué Copiapó y Caldera, se irguieron como la cuna del liberalismo chileno, cuando el país aún no se desprendía de la influencia feudal española.

Fueron estos hombres junto a otros tantos, los que influyeron en la sociedad cambiante, constituyendo Logias que, asociadas a los principios y doctrinas de tolerancia, respeto y libertad, echaron las bases y los cimientos de una sólida francmasonería chilena.

Conforme a los historiadores y documentos del siglo XIX, es posible sostener que las provincias del Norte eran más proclives a las ideas liberales que el centro del territorio, donde se concentraba el conservadurismo, razón por la cual la Masonería chilena nace con fuerza en estas zonas.