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La invitación para este nuevo año es  aceptar los desafíos en bien de la humanidad y que el diálogo sea el camino que permita arribar a la solución de los problemas, más allá de toda diferencia.

El nuevo año que comienza dentro de unas horas, será el “Año de la  Trascendencia Institucional ” de la Gran Logia de Chile y  que, además, marcará el  inicio de las celebraciones de su 160 aniversario.

En este escenario, de término de un ciclo y comienzo de otro, el Gran Maestro de la Gran Logia de Chile, Sebastián Jans P. ha querido dar un testimonio de esperanza a todos los compatriotas de nuestro país. “Que el año 2022, sea un tiempo de muchas venturas y realizaciones individuales y colectivas, en que impere la paz social, que la justicia se haga cierta para todas las conciencias, y donde un profundo propósito de reconciliación se manifieste en todos quienes tienen responsabilidades frente a la sociedad y en la conciencia cívica de los que habitan nuestro territorio patrio.

Deseamos que nuestra sociedad, en sus distintas expresiones, erradique toda lógica que se funde en la violencia, en el fanatismo y en la exclusión. Que el diálogo sea el camino que nos permita arribar a la solución de los problemas que tensionan la convivencia nacional, y que las barreras de los empecinamientos sean superadas por las mejores virtudes de la condición humana”.

  Asimismo, declara el 2022 como el "Año de la Trascendencia Institucional" destinado al estudio, reflexión y prospección sobre los 160 años de la Gran Logia de Chile a partir del análisis histórico, el diagnóstico presente y la proyección futura institucional ya sea desde la experiencia Logial o en el alcance nacional. “En un tiempo de crisis de las Instituciones debemos poner ante el análisis de nuestras columnas, las falencias, las fortalezas y las potencialidades, a fin de construir las metas del pòximo decenio”,añade el Gran Maestro Sebastián Jans.

Larga historia

El presente se entrelaza con el pasado y ambos tejen el futuro de una Institución que desde sus inicios contó con la decidida participación de un importante número de QQ: HH:., inmigrantes iniciados en naciones europeas y norteamericanos – principalmente - que no cesaron en su trabajo espiritual, masónico y material, para dar forma y vida a las primeras Logias en diferentes valles de nuestro país.

Es  exactamente hace 160 años tras los sucesos acaecidos en el seno del Gran Oriente de Francia, cuando, tras la petición de un grupo de Hermanos, el emperador Napoleón III intervino ese cuerpo masónico al designar Gran Maestro a una persona que no formaba parte de la Masonería, se reavivó en Chile el interés por crear una obediencia nacional. Fue así como en 1862, se instala la Gran Logia de Chile cuyas preciadas tradiciones masónicas los  reunirán  en este nuevo aniversario que comienza este 2022.

Un nuevo año para revisar los sofismas que se han levantado desde la ignorancia, la arrogancia, el prejuicio, la vanidad. El momento justo para  reconocer la debilidad y vulnerabilidad que se produce cuando se confia  exclusivamente en la individualidad y en creer en la superioridad , porque se ha tenido más éxito o  más logros que nuestros homólogos.

Tal vez sea el momento en que la Humanidad vuelva a caminar unida. Todo esto lo ha dicho la Masonería desde sus orígenes, llamando al hombre a amar a sus semejantes y proclamando que la fraternidad y la tolerancia son la argamasa que debe unir a los seres humanos en busca de la felicidad.

“Es el momento de pensar que tenemos la oportunidad de ser mejores y tratar de comprender dónde está el bien, para aprender que sólo el perfeccionamiento de la condición humana puede superar nuestros instintos primordiales, que se expresan en egoísmo, codicia y ambición”, cierra el G:.M:. Sebastián Jans P.