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En el Monumento, ubicado en la Plaza de la Constitución, frente al Palacio de La Moneda, se realizó la ceremonia que conmemoró el octogésimo aniversario del fallecimiento del insigne masón, que gobernó el país desde el 24 de diciembre de 1938 hasta el 10 de noviembre de 1941, y que dejó un importante legado educacional, económico y social que perdura hasta nuestros días. El acto, que fue encabezado por el Gran Maestro de la Gran Logia de Chile, Sebastián Jans Pérez, contó con la presencia deL Soberano Gran Comendador, Carlos Soto Concha; la Gran Maestra de la Gran Logia Femenina, Adriana Aninat C.; la Gran Maestra de la Logia Mixta, Margarita Carvajal y  las más altas autoridades de la masonería chilena, quienes destacaron, con ofrendas florales, el compromiso y entrega del gobernante.

 "Hoy se cumplen 80 años desde que nuestro Querido Hermano Pedro Aguirre Cerda, abandonara la historia para entrar en las puertas anchas de la leyenda. Sus funerales fueron uno de los grandes hitos de la expresión popular en la historia de nuestro país, es por eso que es importante recordar esa jornada en que el pueblo de Chile reconoció a un hermano Masón" dijo el Gran Maestro Sebastián Jans Pérez, explicando el solemne acto.

Además dijo que  Pedro Aguirre Cerda se destacaba por un legado contundente en su actuar público y principalmente por ser un ejemplo en su vida entregada a la masonería.

Las intervenciones de la jornada estuvieron a cargo de Edgardo Bravo, director del Museo y Centro Cultural Presidente Pedro Aguirre Cerda, ubicado en la localidad de Pocuro, quien expresó la importancia del Presidente Aguirre Cerda, para el valle de Aconcagua y de las acciones de la comuna por conservar y difundir el legado cívico de un hijo de esas tierras que tanto entregó al Chile Republicano.

Carmen Latorre, en tanto, en representación de la Asociación de Mujeres Laicas de Chile, destacó las políticas que llevó a cabo Pedro Aguirre Cerda en su mandato, destacando el laicismo y la incorporación de la mujer en las actividades sociales, políticas y productivas de la nación, relevando la vinculación de afecto y simpatía con la poetisa Gabriela Mistral.

"Pedro Aguirre Cerda, posiciona a la Mujer chilena en un sitial de vanguardia, en el ideario de progreso, en la tareas de fomento a la producción y a la industria, pero sobre todo creemos que es una expresión de un anhelo secreto que lo obliga en conciencia a dejar atrás la difundida visión de la mujer dieciochesca que aun estaba presente en la primera década del Chile. Dejar atrás dicho estigma es el propósito final de Aguirre Cerda", concluyó Carmen Latorre.

El Director de Investigaciones Históricas de la Gran Logia de Chile, Manuel Romo Sanchez, quien fue el orador final, hizo  una semblanza histórica de Pedro Aguirre Cerda, destacando su vida masónica, en el que desplegó la biografía del Presidente, desde su iniciación hasta sus últimos días antes de pasar a decorar el Oriente Eterno.

 A 80 años de su muerte, Pedro Aguirre Cerda, sigue siendo un faro que ilumina las tinieblas de todas las épocas. Firmemente comprometido con el progreso educacional y el desarrollo económico de Chile, es una figura señera. que nos obliga a la persistencia de la memoria para la trascendencia de su legado histórico. 

El acto, realizado por la Gran Logia de Chile, honra al profesor de estado, abogado, político, Presidente de la República y querido Hermano, digno ejemplo ciudadano que dedicó su vida en beneficio de su país, especialmente hacia los más desposeídos, con la fraternidad y justicia, propia de los valores que abrazó desde su temprana edad.