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“La Masonería reconoce en el trabajo la actividad que eleva la condición humana a su realización espiritual, material y moral. La importancia del trabajo, así entendida, hace que los trabajadores – en toda su amplia comprensión – sean reconocidos en su importante significación social y moral. Para una institución humanista como la Masonería, la dignidad de los trabajadores, el respeto a su elevación cualitativa, es un objetivo de un quehacer permanente en la docencia que ocurre en nuestro histórico quehacer”. Sebastián Jans Pérez

La Gran Logia hace un par de días, como antesala a la celebración del Día del Trabajador, inauguró la Fundación Moisés Poblete Troncoso. Un homenaje a quien fuera el artífice del Código Laboral  de 1921. Un intelectual, masón dedicado a luchar y mejorar las condiciones sociales y laborales de los trabajadores.

 Hoy, deseamos rescatar y destacar la figura de Moisés Poblete Troncoso, un hombre que traspasó las fronteras de Chile en defensa de la condición humana. Una concepción que debiera tener una mirada holística. El hombre es algo más que la suma de sus partes; es un todo integrado, social, económico, biológico, mental, linguístico y más.

Sus aportes también tuvieron una mirada integradora consecuente con su propia preocupación de la condición humana. Trabajó en materias legislativas, organización sindical, estándares de vida, consumo, organizaciones internacionales, organismos técnicos del trabajo, tiempo libre, derechos humanos, entre otros. La diversidad de estudios, así como su complejidad y alcances, pueden explicar, en parte, la falta de reconocimiento que la historiografía chilena ha hecho de su obra.

Sin embargo, se debe reconocer que en los últimos años los estudios transnacionales han tenido un desarrollo inesperado, ofreciendo miradas renovadoras sobre los procesos regionales, las instituciones internacionales y los actores que actúan en el dominio supranacional.

Sin este contexto transnacional favorable, sería difícil poder comprender el recorrido de un intelectual como Moisés Poblete Troncoso, abogado chileno que fue parte del debate socio-laboral chileno durante la década de 1920 y que se transformó en funcionario internacional a fines de esa década.

Compromiso con el trabajador

Desde muy joven mostró una preocupación por los problemas nacionales que afectaban al país, aunque sin involucrarse en la política contingente. De hecho, en su memoria de titulación de abogado aborda el problema de la legislación de los hijos ilegítimos

No obstante, una vez electo Arturo Alessandri como Presidente de la República, Moisés Poblete se involucraría directamente en el tema social y laboral. La plataforma programática del reciente electo Presidente que incluía una serie de reformas sociales, legislación laboral, mayor intervención del Estado en los conflictos laborales y el reforzamiento de la institucionalidad, entre otros aspectos, le ofrecían las condiciones favorables para canalizar las mejoras sociales y laborales que desde joven eran parte de su ideario.

Es nombrado director de la Oficina del Trabajo, institución que había aumentado sus atribuciones, pasando de ser una agencia de estadística a una de inspección laboral. Desde su cargo, Poblete se involucró muchas veces de manera personal en la solución de algunas huelgas, además de dictar conferencias y apoyar de forma entusiasta la reforma legislativa, redactando, por ejemplo, el proyecto de Código Laboral que el Presidente Alessandri presentó al Congreso en junio de 1921.

Durante la primera mitad de la década de 1920 Poblete publicó una recopilación sobre la legislación social chilena junto a Óscar Álvarez Andrews. En ella destacó la importancia de los primeros congresos internacionales promovidos por la OIT y las reuniones panamericanas en la difusión de nuevos principios sociales y laborales.

Más allá de las fronteras

El interés de Poblete por conectar sus preocupaciones sociales con las instancias internacionales comenzó a aparecer en esta época, lo que explica que se radicaran en la Oficina del Trabajo las relaciones con la OIT. También se destaca su participación en la Conferencia Panamericana de 1923 como secretario de la delegación chilena, organizadora del encuentro. En esa calidad fue el responsable, a solicitud del político liberal Manuel Rivas Vicuña, de introducir una resolución para que en las futuras conferencias panamericanas se estudiaran las temáticas sociales. En 1924 participó en el primer Congreso de Economía Social en la ciudad de Buenos Aires, con un estudio sobre la legislación social.

El desarrollo profesional de Moisés Poblete y su pertenencia a una red latinoamericana de intelectuales facilitó su vinculación con la OIT, ayudando a promover, por ejemplo, la revista Informaciones Sociales y apoyando los contactos entre Albert Thomas (director de la OIT) y diferentes personalidades políticas y sindicales de Brasil, Uruguay y Argentina. Los informes que elaboró para la OIT, a propósito del programa del gobierno de Alessandri y los avances en materia de legislación laboral, dan cuenta no solo del cumplimiento de los compromisos asumidos por las autoridades chilenas en materia social, sino también de la cercanía, incluso amistad, que la relación epistolar fue generando entre el funcionario chileno y Thomas.

Para Poblete, la incorporación a la OIT le significó acrecentar aún más sus competencias y transformarse rápidamente en un experto regional, debiendo, como una de sus primeras tareas, compilar la legislación social del continente americano. Este trabajo dio origen a un volumen doble titulado Legislación social de América Latina (1928-1929) con el cual se cumplió la exigencia reglamentaria que tenía la OIT de que al cabo de diez años de aprobados los primeros convenios se debía realizar un estudio sobre el estado de avance en su aplicación.

En la época, Moisés Poblete Troncoso era una de las personalidades más importantes en lo que concierne el conocimiento de la legislación social del continente americano, permitiéndole sus antiguas funciones como director de la Oficina del Trabajo tener un manejo directo de la gestión de los organismos de inspección laboral y entablar relaciones con las instituciones similares de otros países, así como con personalidades del mundo intelectual, político y sindical latinoamericano.

Regreso a sus raíces

A su regreso al país se integró a una red de intelectuales que se había formado al alero de la Universidad de Chile. En 1939 ingresó a la Facultad de Derecho de esta Universidad como profesor extraordinario de Economía Social y Legislación de Trabajo. En la época la Facultad de Derecho comprendía un cuerpo variado de profesores y de programas interesados en las problemáticas sociales y laborales, tendencia que seguía aquella de los años 1910 y 1920. .. En 1942 tuvo una destacada participación en la organización de la Primera Conferencia de Seguridad Social realizada en Santiago, publicando para la ocasión un nuevo balance sobre la legislación social del continente americano, el cual incluyó algunos artículos ya publicados y conferencias dictadas entre 1939 y 1940.

Es necesario precisar que Poblete compartía con otros intelectuales de su generación, formados en las instancias internacionales, la creencia de que la guerra traería un balance positivo a la hora de juzgar los avances del continente en materia social. Así como la Primera Guerra Mundial había significado la toma de conciencia de la necesidad de promover la paz y la justicia social como valores universales, la Segunda Guerra Mundial - señalaba Poblete- debía promover una nueva sociedad sustentada en la seguridad social y económica.

Para la región, que se había mantenido alejada de la guerra y donde se habían desarrollado diversas reuniones internacionales, se habrían perspectivas auspiciosas.

Según Poblete, frente a un mundo convulsionado como el que ofrecía la Segunda Guerra Mundial había que proponer un programa de cambios sujeto a la planificación y a la evaluación de los expertos.

Extenso legado

Todas las investigaciones, libros y memorias escritas por Moisés Poblete ofrecen perspectivas innovadoras para pensar el movimiento obrero chileno y latinoamericano, destacando al menos tres aspectos: la validación de la organización sindical como el fruto de un proceso evolutivo de luchas sociales; el pensar en un movimiento de trabajadores que incluye no solo a los sindicatos obreros, sino también organizaciones mutualistas y sindicatos profesionales (empleados); y, por último, el ofrecer una periodización que ha sido validada hasta el día de hoy por la historiografía.

El interés por la condición humana demostrada por este personaje multifacéticon, en su opinión, queda demostrado por factores como el salario, la cultura, la legislación protectora del trabajo y el costo de la vida.

Su dominio de preocupaciones y ocupaciones durante toda su vida, en términos de seguridad social y económica se hacen patentes hoy; en un mundo convulsionado por una pandemia, por problemas ambientales, económicos que pone en riesgo la condición humana

Un luchador, un estudioso, un intelectual, un adelantado a su época, hoy, la Gran Logia saluda a las y los trabajadores chilenos en la figura de Moisés Troncoso Poblete.