Image
Image

Repúbica de Chile. Dirección Jeneral de Educación Primaria. (1921). Lei N° 3654. Santiago, Chile: Imprenta Lagunas.

Autores de la reseña: Antonio Ordóñez, Gran Bibliotecario y Archivero; Jennifer Verdugo, Bibliotecóloga de la Gran Logia y Esteban Saavedra, Asesor de la Biblioteca, Archivo y Museo de la Gran Logia.


“La Educación primaria es obligatoria. La que se dé bajo la Dirección del Estado i de las Municipalidades será gratuita y comprenderá a las personas de uno i otro sexo”
 
La Ley de Instrucción Primaria Obligatoria publicada en el Diario Oficial N° 12.755 el 26 de agosto de 1920, finalmente vio la luz, tras casi 20 años de ser promulgada originalmente, luego que la Comisión de Instrucción Pública tomará en consideración el proyecto formulado por el Senador Radical de Malleco Pedro Bannen Pradel, leído el 11 de junio de 1902, ante la Cámara de Senadores y que más tarde, luego de una serie de alegatos, lobby y otras cuestiones, marcaría un hito en el crecimiento cultural de nuestro país, gracias a la  alfabetización primero y al desarrollo intelectual después. 

Puesto que en estos días nos estamos acercando a la Conmemoración de los  100 años de la promulgación de esta ley, nos remontaremos (entre sus 108 artículos divididos en VII títulos) hacia una fotografía del Chile de 1920, no sólo para rememorar este hito de nuestra historia y sorprendernos con el uso de un léxico propio de esos días, sino para redescubrir toda una definición de funciones y atribuciones, de cada uno de los actores que darían pie a las escuelas elementales, superiores y vocacionales, partiendo con la contratación de los llamados “profesores normalistas”, profesores con apenas 18 años recién cumplidos. Es de relevancia observar, asimismo, como esta ley definía planes educacionales y las escuelas diferenciadas por sexo, estableciendo obligatoriedades como fuese, por ejemplo, “que los menores de 16 años que no hayan cumplido con esta obligatoriedad escolar no podrán ser empleados en fábricas o talleres”, entre otras responsabilidades.  

La transversalidad de las obligatoriedades de la ley queda de manifiesta en el artículo 2°  donde se establece que: “Los padres o guardadores están obligados a hacer que sus hijos o pupilos frecuenten durante cuatro años a lo menos, i antes que cumplan trece años de edad, un establecimiento de educación primaria fiscal, municipal o particular” y cuyos únicos impedimentos serían: Que no haya escuela a menos de dos kilómetros o cuatro si existiesen medios de transporte gratuitos, o si se tuviese algún impedimento físico o moral ya que ni siquiera la indigencia excusa la asistencia escolar.  Desde este punto se establecen sanciones no sólo para los padres, guardadores o empleadores, sino que también para los directivos y profesores, creándose una entidad que supervigilaría el cumplimiento de la norma, denominada Consejo de Educación Primaria.

Esta ley fue un hito importante y fundamental para el desarrollo del país, formando ciudadanos con los conocimientos necesarios para ejercer sus derechos, mejorar sus condiciones sociales y morales, permitiendo tener una mirada hacia un futuro mejor para ellos y sus descendientes. Biblioteca Recomienda su lectura en el siguiente acceso.

LIBRO PARA LECTURA Y DESCARGA