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Con una concurrida presencia continuaron el pasado lunes 23 de enero las jornadas "La Masonería piensa Chile" con la participación destacada de Augusto Parra, ex senador de la República y ex rector de la Universidad de Concepción.

Su alocución estuvo signada por la crítica – "este país así no me gusta"- y reivindicó,entre las ideas que expuso,la necesidad de abrir un debate, de un Chile más solidario y un Estado más regional. La iniciativa del Gran Maestro de la Gran Logia de Chile, Luis Riveros Cornejo, de abrir un espacio de encuentro a las ideas, tuvo en su tercera jornada una exitosa asistencia y un magnífico intercambio de opiniones. El profesor Parra manifestó su "optimismo de este esfuerzo centrado en el hombre" y de su alegría de participar en estos paneles como parte de los 150 años de la Orden Masónica, especialmente, por su membresía a la Logia "Fraternidad" N°2, de Concepción, que también cumple este año, los mismos 150 años.

"Esta reflexión colectiva del futuro depende nuestras opciones, de nuestras decisiones", explicó. Dio cuenta del afán del hombre en el ir más rápido y ser más grande, de la revolución tecnológica en que se vive el día a día. Hizo un análisis del crecimiento económico de los últimos 30 años, que dejó un saldo de desigualdad social y de problemas ambientales. "Ese país no me gusta porque aumenta el conflicto social". Llamó a intervenir el régimen político, económico y social.

Su mirada crítica se centró en el debate que se realiza en el país, al que calificó como "pobre". "Es necesario –afirmó- abrir un debate. Nuestro régimen debe ser revisado.

Es imposible no discutir abiertamente los temas". Recordó su participación el 2005 en los cambios que hubo en la Constitución del 80, que calificó como insuficientes. "¿Qué régimen político queremos tener?, preguntó, "no hay una República exitosa si no hay una ciudadanía que no decide."

Llamó a los partidos políticos a jugar un rol más activo y a no limitarse a ser "verdaderas máquinas electorales solamente".

"Los ciudadanos están desencantados, no sienten el destino colectivo, no se apasionan por las tareas de unidad", reclamó. "Necesitamos un nuevo pacto de la sociedad chilena. Necesitamos reformular el régimen económico marcadamente liberal, que no interpreta a la gente. En ese sentido, estoy en contra del Estado subsidiario y a favor de un Estado solidario, por ejemplo, en el derecho a la Salud", añadió. Llamó a revisar la explotación de los recursos naturales e hizo exhaustivo análisis de la desigualdad y de la distribución de la riqueza en Chile, la que califico de "las peores".

Respecto a la Educación, la definió como "un sistema incoherente", "peligrosamente desregulado". Explicó con detalles la estrategia usada por la Dictadurapara dar "fin a la educación pública" en Chile.

Llamó a reivindicar el Estado laico y el "Estado regional", a reformular el régimen político, a redistribuir el poder político. En materias internacionales, se declaró partidario de cambiar las políticas actuales y de construir una posición firme y una participación más protagónica en la comunidad mundial.