No solo la Gran Logia de Chile pierde un Hermano, Chile pierde a unos de sus grandes hombres de la literatura, profesor y miembro de la Academia Chilena de la Lengua.

Ex Presidente de la Logia Tolerancia Nº 12 y miembro permanente de la Gran Logia de Chile, murió a los 95 años, en su domicilio, por una serie de enfermedades.

El Alcalde Sergio Zarzar de Chillán, ciudad donde residía desde mediados de los años 70, dijo que la ciudad perdía a uno de sus grandes hombres de la literatura y de la cultura. Hoy martes, el municipio izó la bandera hasta media asta en recuerdo de este personaje insigne de la zona y de Chile.

En diciembre del año pasado, la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Chillán, le entregó la Medalla Municipal de la Cultura y las Artes “Claudio Arrau León” por su destacada trayectoria docente, literaria, cultural y social. Su postulación fue propuesta por el directorio del Club Social y Cultural, Pedro Lagos Marchant.

El Teatro Municipal de Chillán lamentó la partida de uno de sus socios fundadores y director honorario. “Las letras se inclinan ante su deceso. Nos quedan sus escritos, su “bien hablar” y sus palabras como si cada una de ellas fuese una clase magistral”.

Fue un maestro de vocación, profesor normalista, presidente del Grupo Literario Ñuble, Editor de la Revista “Cauce Cultural” , y un connotado miembro de la Academia Chilena de la Lengua desde el 2001. Además, un activo promotor de la cultura de Ñuble y sobre todo una gran persona.

Carlos Ibacache era oriundo de Valparaíso. Durante su infancia vivió en Pinto, región del Ñuble. Luego ingresó a la Escuela Normal de Victoria y trabajo como profesor en la Escuela Normal de Valdivia, mientras completaba sus estudios pedagógicos en la Universidad Austral de Chile.

VIDA MASÓNICA

Ingresó a la masonería un 26 de Septiembre del año 1953, en la Logia Luz y Trabajo N° 32 de Valdivia. Una vez trasladado a Chillán, se afilia a la Logia Tolerancia Nº 12, un 18 de noviembre de 1974. En su carrera masónica desempeñó distintos cargos en las directivas de las Logias en las que participó, hasta llegar a ser Presidente de la Logia Tolerancia N°12 entre los años 1986 y 1987.

Fue distinguido con la medalla al mérito masónico tras cumplir 30 y 40 años de pertenencia institucional, así como designado miembro honorario de la misma desde el mes de octubre de 1998. Lo anterior, sin dejar de mencionar su destacada pertenencia a los Cuerpos Escoceses, donde obtuvo el máximo grado XXXIII, que retrata su compromiso vital indudable con la Francmasonería.