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500 asistentes celebraron telemáticamente el Aniversario de la Gran Logia de Chile.

Ni la pandemia, ni el distanciamiento social fue impedimento para que la Gran Logia de Chile celebrara su 158 aniversario y refrendara el valor de Fraternidad y los altos principios de la Orden.

Con una ceremonia que congregó a más de 500 Hermanos, a través de la plataforma zoom, la Gran Logia de Chile recordó sus inicios hace 158 años. Estuvo impregnada de un gran simbolismo a pesar de las limitaciones que impone la emergencia sanitaria. La apertura con el Himno Nacional, el discurso del Gran Orador, el saludo del Soberano Gran Comendador y el cierre con el discurso del Gran Maestro, Sebastián Jans Pérez, fueron el escenario que marcará este Aniversario como el llamado a la unidad espiritual y el brindis por la salud, la fuerza y la unión. Momento que quedó plasmado con el minuto de silencio en memoria de todos los chilenos que ya no están, producto del coronavirus.

Durante la ceremonia, el Gran Orador de la Gran Logia de Chile, Claudio Muñoz Morales enfatizó la formación ética y filosófica de sus miembros cuyo objetivo es entregar a la sociedad hombres libres, justos, rectos, cultos y probos, verdaderos pensadores y actores humanistas de la sociedad chilena, constructores de su civilización y de su progreso.

“Este es nuestro fecundo trabajo espiritual, al interior de nuestros Templos, lejos del bullicio y de la curiosidad de quienes podrían perturbarlo. Esta es la razón de nuestra privacidad. Sin secretos ni ocultismos, sólo con el compromiso de trabajar en el auto perfeccionamiento en un ambiente de paz y de reflexión”, acotó Muñoz.

El Gran Maestro al dirigirse a la audiencia dijo que estaban en un periodo en que la consciencia masónica había regresado a la Cámara de Reflexiones. “Efectivamente, para muchos, sino todos, estamos en un momento de profunda introversión reflexiva, ya que hemos sido raptados de nuestros modos de vida, de nuestra libertad cotidiana, de nuestros hábitos y rutinas De alguna manera, es lo mismo que ocurrió en la noche en que conocimos la Luz Masónica. Aquella vez, todo lo que éramos fue interrumpido, desgarrado simbólicamente de nuestra existencia y resabios de herencia, para nacer a una nueva comprensión de la vida y del tiempo histórico de nuestro existir. Hoy estamos viviendo de manera concreta aquella experiencia”.

Frente a las consecuencias de la pandemia el Gran Maestro llamó que haya una capacidad de acuerdo entre los sectores políticos, que permitan construir una hoja de ruta, un contrato social, que asegure la paz y la justicia social y un proyecto de desarrollo que nos integre y nos una como país. Llamó a cada miembro de la Orden a colaborar para generar la condición anímica que facilite un gran encuentro nacional, más allá de cualquier cálculo electoral inmediato.

Entre los más de 500 asistentes estuvieron presentes las autoridades masónicas nacionales, regionales, los presidentes de logias y representantes de otras instancias masónicas intermedias.

Una vez finalizada la ceremonia, el Gran Maestro recibió los saludos internacionales de la VI Zona de Confederación Masónica Interamericana (CMI), a través de los Grandes Maestros de Bolivia, Brasil, Uruguay, Paraguay, Perú, Argentina y España.  Además, de los saludos fraternales de Ecuador, Guatemala, Francia y México.