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“Más temprano que tarde   volveremos a estrecharnos en un abrazo fraternal y con ello volveremos a generar la endorfina necesaria para que la llama vuelva a encenderse, en el llamado a trascender. Mucho valor porque cualesquiera sean las circunstancias que nos toque vivir siempre habrá un mañana”, Waldo Ríos Bordones, Consejero de la Gran Logia de Chile.

Un hombre pleno, dialogante, conversador, inquieto por el conocimiento, extremadamente apegado a su familia que siempre le ha dicho sí a todo lo que ha aspirado, entre ellos y su vida masónica, resume lo que representa este Consejero por Arica, Waldo Ríos Bordones. Un hombre que confiesa haber vivido cada minuto intensamente, porque no existen dos días iguales y que los obstáculos, son sólo eso: una valla que se debe saltar.

Hablamos de la muerte, del alma, de las similitudes masónicas y Andinas frente a este fenómeno, de su apellido Bordones, una voz indígena Diaguita reconocida por Conadi. Nos adentramos en la filosofía de la vida, en este rompecabezas, llamada vida, cuyas piezas no están en una sola caja. Como dijo este Consejero “hay que salir a buscarlas, pueden estar en todas partes. Es una pesquisa incesante, una tarea infinita. Es la forma de trascender, porque lo que dejamos en esta tierra, no es material, sino  principios e ideales”

Se sorprendió gratamente con el apoyo recibido en la   elección para el cargo  de Consejero. Se siente muy cómodo y confiesa que sigue aprendiendo en este nuevo espacio de la Institución; ello ocurre, en un momento importante de su vida. En un inicio sintió una desazón, por la diversidad de opiniones existentes donde el pensamiento de las regiones no siempre coincidía con lo que ocurre en Santiago. Sin embargo, acepta que, a partir de las discrepancias, se logró colocar en la agenda la visión regional y sobre todo reconocer que desde la diversidad podía surgir la unidad como de hecho ha ocurrido, además en ello ha jugado un papel fundamental la conducción del Gran Maestro.

“La descentralización en la Masonería ha jugado un rol importante. Entre el 2006 y 2010 hubo un esbozo, pero el debate se postergó. La visión del Gobierno Superior ha cambiado para toda la Institución. La cercanía que se produce con el Gran Maestro Sebastián Jans P, y el poder acceder a las autoridades es algo muy fuerte. El nexo que se produce al decir “hablé con él, estuve con él”, es bajar la democracia al pueblo. Las salidas a terreno y embarrarse los pies, genera comentarios positivos”, enfatiza Ríos.

Masonería y Judith

Reconoce que parte de su vida ha sido la Masonería pero no desea dejar de mencionar a Judith Karl Bravo, su compañera de viaje desde hace 48 años. A través de toda la conversación, siempre le hizo un guiño a la figura de su mujer, una compañera todo terreno.

Ambos acordaron regalar su colección de cinco mil títulos de su biblioteca personal a la Masonería, de hecho se encuentra en la biblioteca de su Taller, “La Esperanza Coronada” N° 169 en Arica. Una decisión que les da tranquilidad al saber que los libros están bien resguardados y pueden seguir siendo usados por quienes lo requieran.

Su primera incursión parte, sin saberlo, en los Boy Scouts, piedra angular de la Fraternidad Juvenil Alpha Pi Épsilon, en los años 1952 y 53 en La Serena, durante la enseñanza básica. De hecho, había algo que anticipaba su futuro. Una causalidad latente, pero no patente: su tesis para recibirse de profesor normalista tuvo como tema “La influencia del Escultismo en la Educación en Chile”.

Su ingreso a la Institución se remonta a 1980, cuando le ofrecen participar en una “entidad interesante”. La persona que le cursaba la invitación era un hombre muy sabio, cuyo nombre no reveló, pero que le produjo un impacto inolvidable.

Su señora, en paralelo., ingresa a los Centros Femeninos donde ha sido Presidenta de los Centros en la Ciudad y Directora Regional en Arica y Parinacota.

En Arica, se crea la primera Logia en 1917, “Morro de Arica”, con una ciudad de no más de 20 mil habitantes; a partir de esa fecha la masonería ha estado presente en el desarrollo de la ciudad. Fueron Hermanos los que crearon las primeras Escuelas Nocturnas, Escuelas para Mujeres, un hogar para niños, una liga de estudiantes pobres, la primera biblioteca pública de la ciudad. Los integrantes de la Orden fueron parte de la Junta de Adelanto de Arica (JAA) la primera entidad pública que en Chile se ocupó de la descentralización económica y administrativa en nuestro país. Asimismo, hubo Hermanos que estuvieron presentes en la creación de la Sede de la Universidad de Chile en Arica, todo ello explica la estrecha relación de la Masonería con la comunidad.

Actualmente, existen en la región de Arica y Parinacota tres Logias y su quehacer sigue siendo reconocido y valorado por la comunidad.  Fue Venerable Maestro y reconoce que le ha llenado de orgullo la creación de su Logia, “La Esperanza Coronada” N° 169, a la que ha dedicado cantidad y calidad de tiempo y gran parte de su vida masónica.

Esto lo prueba el reconocimiento que hiciera el Intendente José Durana, al trabajo masónico, cuando la Logia Esperanza Coronada cumplió 20 años el 2012.

Pasión de Educar

El curriculum de Waldo Ríos es muy extenso, con muchos estudios, pero lo que resulta interesante es cómo moldeó sus conocimientos para investigar la realidad histórica y contemporánea de a la ciudad que lo acogió, hace más de 40 años.

Estudió en la Escuela Normal, en la Serena,  en ella recibió sólidos valores a través de una metodología que era capaz de hacer que la vocación aflorara y de una búsqueda incesante para que cada persona fuera mejor. Estos, sin saberlo Ríos, eran principios masónicos que transmitían sus profesores, en su mayoría Hermanos.

En este camino de profesor normalista, el recuerdo imperecedero es haber podido enseñar a leer a los niños de primero básico en una escuela rural. “Fue una invitación a descubrir el mundo a través de las letras y eso no tiene precio”, añade Ríos.

Posteriormente, estudia Pedagogía en Historia, Geografía y Educación Cívica, herramienta fundamental para enfrentar la vida, en la Sede de la Universidad de Chile en La Serena. Sin embargo, cuando llega a Arica, se da cuenta que su formación tenía poca relación con el contexto en que estaba inserto, la realidad de frontera sobrepasaba todo lo conocido y estudiado, la guerra del Pacífico y la existencia de las comunidades andinas generaban una realidad que le plantearon un interesante desafío para ocuparse de interiorizarse e investigar la historia regional de Arica y Parinacota.

En los años 1983 y 84 realiza un Magister en Historia con Mención en Etnohistoria, en la Universidad de Chile en Santiago, su especialidad es el siglo XVI de la Historia Latinoamericana y Andina. Este periodo se relaciona con la llegada de los primeros españoles, los que redactaron y escribieron crónicas y a través de esas descripciones   reflejaron la vida y las acciones de los pueblos y comunidades Andinas. Ello se transforma así en su especialidad, que es la que le dio la base del investigador de prestigio en que se convirtió y que le permitió coparticipar en la creación de la Revista Universitaria “Dialogo Andino” de la Universidad de Tarapacá

Estuvo treinta y seis años en la Universidad de Tarapacá en Arica, con una conducta irreprochable, siempre desbastando la piedra bruta y procurando llegar a ser una buena persona.  En 1984, después de haber ocupado diversos cargos académicos, asume como Decano de la Facultad de Humanidades y Letras. Es el primer Decano elegido por los académicos, poniendo fin en la Universidad a la designación de cargos, en 1990 siendo presidente de la Junta Directiva de la Universidad. Asumió como rector (s) de la Universidad de Tarapacá gestionando entre otras cosas el poner fin a la figura de Rector Delegado y realizar la primera elección de Rector de una Universidad Pública en el año 1990.

En el 2011, se retira de las actividades docentes de la  Universidad y se da cuenta que las cosas que dice hablan por él,  Cuando, desde el mundo exterior, veía personas raras y con las cuales se relacionaba, sin saber su condición, hoy entiende que “él es el raro” para los jóvenes que ingresan a la Institución.  En Arica su segundo y definitivo hogar tuvo la sorpresa de descubrir que los arqueólogos, antropólogos e historiadores con los que se relacionada por su trabajo eran también Hermanos y profesores universitarios importantes.

Alma Masónica y Andina

En su inagotable veta por el conocimiento, Waldo Ríos, hace muchos años, comenzó a cambiar su foco de observación hacia otros fenómenos. Esta vez, más que históricos, relacionados a la sociología, a la arqueología y antropología de las comunidades Andinas, insertas en la región de  Arica.

La muerte en Los Andes ha cautivado su interés largamente. Cuando abordamos este tema, pronto encontró una vinculación estrecha, apasionante entre el significado de la muerte para la masonería como para los Aymaras.

Los aprendices de masón creen que el alma traspasa la frontera de las religiones. Esta tradición no es patrimonio de las Iglesias. “En la Masonería, el alma permanece y recorre caminos que no conocemos.  Para las comunidades Andinas, el alma debe recorrer un espacio y un tiempo que les lleva a los menos tres años en ese transcurrir y es acompañado por un perro, el que se ha sacrificado previamente. Esto es para ayudar al alma a recorrer los espacios desconocidos y cruzar los torrentes de agua. Ell alma no puede tener contacto con el agua y por ello el perro toma el alma en su hocico y cruza. Esto demuestra un eslabón en común: la existencia del alma y un camino que recorrer.  Las culturas Andinas poseen Ritos de Pasos que los acompañan desde su nacimiento hasta la muerte y su práctica tiene permanencia y continuidad hasta hoy.

 “Nosotros los masones también practicamos y hacemos parte de nuestra vida acompañados por Ritos, que no tienen final. Cuando nos iniciamos, recibimos, herramientas que en algún momento cobran sentido, porque el hombre bueno está en cada uno de nosotros”, reflexiona Ríos.