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Más de  500 hermanos participaron en el cierre del Convento Masónico Nacional que fuera convocado por el Gran Maestro, Sebastián Jans, a escasas semanas del estallido social en octubre de 2019.

Con  aproximadamente 690 conventos-asambleas- realizados a lo largo de Chile, durante dos meses, y  la redacción final de tres informes sobre los cuales se debatió en el cierre, la masonería hace un aporte relevante a la agenda de nuestro país.

Una jornada intensa, maratónica es lo que se vivió en el Gran Templo , al cierre del Convento Masónico Nacional. Fueron más de cinco horas de un debate enriquecedor en aquellos puntos de discrepancia, y una oportunidad única en que se pudieron recoger  aspectos que no habían sido señalados en forma concluyente en los informes previos.

La jornada de cierre se realizó en Santiago, con la presencia de los delegados provenientes de las jurisdicciones, junto a los integrantes del Consejo de la Gran Logia de Chile y otras autoridades masónicas.

Sebastián Jans dijo que se  había comprobado el quiebre en el contrato social, establecido en Chile a partir de la recuperación de la democracia.” El motivo central del convento apuntó a avizorar un nuevo contrato social para Chile, que recoja los desafíos que ha presentado el estallido social y las aspiraciones de los chilenos, recalcó.

Cada uno de los casi 14000 miembros dieron su parecer, su opinión y percepción de lo que ha ocurrido en Chile estos últimos meses, en las instancias previas organizadas. Uno de los redactores de los informes, Jaime García, dijo que se dio un natural interés de generar mayores y mejores instancias de participación. Se palpó la necesidad de organizaciones que desde la sociedad civil desarrollen funciones de intermediación entre el individuo y el Estado. Existe un genuino deseo de repotenciar y reforzar estas instancias.

Hubo un acuerdo casi tácito en los temas que afloraron tanto en la discusión previa como la final: laicismo, rol garante del Estado, orden público y respeto a los derechos humanos entre otros. Guillermo Vásquez, Maestro, y uno de los miembros de la comisión redactora de los informes, dijo que esperaba mayor disenso que no se produjo.

“Ha opinado el pueblo masónico y cuando lo hace podemos abrir un abanico muy amplio que nos permite  como institución, como masonería, acoger este mensaje, que nos entregan nuestros hermanos, a lo largo de todo Chile , para contribuir a tener una mejor convivencia, un mejor pacto social que nos pueda abrazar a todos en beneficio del país”, expresó Juan Urrutia, Primer Gran Vigilante.

Solo podemos decir que se han cumplido las expectativas y esto nos da pie para proyectar este aporte masónico a la República, concluyó Rodrigo Salinas.