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Dante Righetti Maureira, asumió la presidencia de la Logia “Manuel Guzmán Maturana” N° 198 del Valle de Curicó. para el periodo 2020 - 2021. Aquí se refiere a la labor que espera realizar y los valores de la institución.

La Masonería cumplirá su tarea cuando el perfeccionamiento humano alcance su justo equilibrio. Mientras tanto, el trabajo y búsqueda de conocimiento debe seguir su curso.

En Chile, a pesar de los traspiés vividos especialmente el año pasado, la orden se mantiene en pie y sus integrantes, creciendo en sus talleres para encontrar el equilibrio entre el crecimiento individual y el mundo en que vivimos.

En Curicó sus dos logias  acaban de elegir a sus nuevas oficialidades, con las cuales trabajarán los próximos dos años.

“Luz y Perseverancia” N° 43 y “Manuel Guzmán Maturana” N° 198 tienen nuevos Venerables Maestros, quienes encabezan los pasos que se seguirán en los dos años que vienen.

En esta primera entrevista, conversamos con el primero entre sus iguales de la Respetable Logia N° 198.

ALTRUISMO

Manuel Guzmán Maturana nació en 1876. Estudió en el Instituto Nacional y en el Instituto Pedagógico, Universidad de Chile; se tituló de profesor de Castellano en el año 1900. 

En 1905 publicó la primera edición de su “Libro de lectura o lector chileno”, que poco a poco fue desterrando al “Lector americano” de José Abelardo Núñez. Fue también docente de la Universidad de Chile.

Militó en las filas del Partido Radical. También fue delegado por la Cámara de Diputados ante el Consejo de Instrucción Primaria, durante dos períodos.

Durante su paso por la Cámara, planteó un proyecto de reforma educacional progresivo.

Integró y/o fue socio de numerosas instituciones, como Protección Mutua; Caja de Ahorro de Empleados Públicos; Liga Protectora de Estudiantes Pobres, de la que fue director honorario; Sociedad de Instrucción Primaria; Escuelas de Proletarios; Sociedad de Instrucción Popular; Escuelas Nocturnas para Obreros; Unión Comercial; Sociedad Colonias Escolares “Domingo Villalobos”, fundador y presidente honorario después de 15 años.

Por su valioso aporte a la Educación es que esta logia lleva su nombre.

CRECIMIENTO

Dante Righetti Maureira es abogado. Tiene 47 años. En noviembre de 2006 se inició en la logia de la que hoy es su Venerable Maestro, es decir, donde debe dirigir los destinos de la misma.

Fraterno, muy alegre y empático con sus cercanos, quienes le conocen lo describen como un excelente esposo, padre y profesional.

Ocupó los cargos de Primer Vigilante y Segundo Vigilante, lo que fue fortaleciendo su crecimiento al interior de la orden y en relación a sus hermanos masones, razón que le valió resultar elegido Venerable Maestro para el período que viene de dos años.

FRATERNIDAD Y DOCENCIA

Por estos días Dante está llevando un intenso trabajo en la logia, acomodando sus tiempos y estableciendo lo que serán sus principales lineamientos de lo que vendrá en los próximos 24 meses.

Cuando se le pregunta sobre lo que serán sus principales blancos durante el período que viene, señala que “reforzar la fraternidad entre los hermanos y desarrollar un trabajo profundo en lo relacionado con docencia”.

Esos son dos conceptos claves en lo que se refiere a la esencia de la Masonería.

Por una parte la fraternidad como cimiento de quienes integran la institución, base para el desarrollo de otras relaciones humanas.

La docencia en tanto se refiere a los temas tratados, debatidos y analizados durante el año por los masones, temas a través de los cuales crecen como sujetos individuales y se preparan para el perfeccionamiento de la sociedad.

EQUILIBRIO Y PRUDENCIA

“Debemos fortalecer nuestra acción en el mundo profano. Recordemos todo lo que hizo la institución en la formación de la República, en la Educación, en la búsqueda de equilibrios en medio del desarrollo social”, argumenta el Venerable Maestro de la Logia N° 198.

“Es cierto que nuestra tarea es formarnos, perfeccionarnos dentro de la logia. No obstante es fundamental que ello lo llevemos, en equilibrio y prudencia, al mundo social, al trabajo, a nuestras familias. Solo de esa forma haremos verdadera Masonería”, añade Righetti.

DIGNIDAD HUMANA

“La Masonería en el mundo lleva más de trescientos años trabajando por el progreso social, participando del proceso evolutivo del hombre. Es por ello que nuestra labor en nuestro país, en nuestro valle (ciudad), debe estar apuntado a esas mismas aristas”.

“Los valores de nuestra institución humana estarán vivos en la manera en que nosotros los masones les demos vida, fortaleciendo la dignidad humana y por lo tanto haciendo de ello una base para que se respete y cumpla con los derechos fundamentales del ser humano”, concluye Dante, quien tiene entre sus manos una intensa, a veces agotadora, pero satisfactoria labor.

Fuente: La Prensa de Curicó

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