La desaparición del Hércules C- 130 fue considerado el desastre aéreo más grave del año, y el décimo más letal en la historia de la aviación. Destacados oficiales y suboficiales, además de un integrante del ejército e integrantes de la Universidad de Magallanes perdieron la vida mientras se dirigían a la Antártica.
 
La Fuerza Aérea rindió un tributo a las víctimas, con un silencio de  cinco minutos, también se apagaron las turbinas de un F-16 que se disponía a despegar. Personal de la PDI y el Servicio Médico Legal estuvo presente en ese momento conmovedor.
 
Por su parte, La Gran Logia de Chile también quiso adherir a este tributo con una delegación encabezada por Mario González Ollig, en representación del Gran Maestro y los  representantes de la Logia "Deber y Constancia" N° 7 y del Departamento de Asuntos Públicos de la Gran Logia.