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Esta flor fue elegida por las logias masónicas como una señal para identificarse, debido a la persecución del régimen nazi desde el año 1930.

Debido a la persecución de que fueron víctima, los masones tuvieron que esconder su verdadera simbología que era la figura de una escuadra y un compás. No obstante y como cosa del destino mismo, los nazis hicieron de esta flor su propio emblema en el año 1938, utilizándola en una colecta. Luego de un tiempo, el emblema fue rescatado como símbolo de resistencia, no fue sino tras la caída del Tercer Reich, toman como símbolo los cinco pétalos azules de la flor nomeolvides. Esta planta simboliza la lucha masónica en todo el mundo.

La Segunda Guerra Mundial, tuvo lugar entre 1939 y 1945, este  episodio de la historia fue uno de los más desgarradores escenarios vistos, donde hubo crímenes y destrozos de todos los patrimonios con una furia desmedida y sin condolencias de ninguna índole. Estos hechos pusieron en peligro la libertad, hubo persecuciones, genocidios y una cantidad de daños. La masonería también fue víctima de estos saqueos y destrozos.

Los masones tuvieron que enfrentar los peligros desmedidos de la guerra, en vista de poder realizar sus reuniones en libertad, fueron adoptando nuevamente el antiguo pin de la flor de nomeolvides como señal de identificación al no poder utilizar ni siquiera un saludo masónico, ya que ponían en peligro su vida.

Esta flor de nomeolvides marca una etapa de dolor y de guerra en la humanidad, aparece como una luz en la oscuridad, dándole fuerza y optimismo a un pueblo y a una nación. Fue tomada como un real símbolo de esperanza y bienestar. Quienes tuvieron la oportunidad de  afianzar este hecho lo hicieron de tal forma que lograron una fuerza de convicción increíble, capaz de dar aliento a los caídos y darle fuerza y esperanza  a los desvalidos por la imperiosa guerra que destrozó medio mundo.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, se instalaron nuevas logias en Selb por el Maestro Vogel en el año 1948, haciendo énfasis en la anécdota del pin No me Olvides. Vogel pudo nuevamente a mandar a fabricar una gran cantidad de pines los cuales fueron distribuidos a todos los ciudadanos como símbolo de fraternidad y unión.

Este hecho marco una señal que quedaría plasmada para el resto de sus días. Se inmortalizo la idea de entregar un pin con la simbología de la nomeolvides en cada reunión y ceremonia, ya que esto garantizaría las buenas intenciones y que las obras se llegarían a realizar o concretar tendrían un buen augurio.

También se realizo la entrega de estos pines para conmemorar la perdida de aquellos que cayeron en la guerra Mundial, sobre todo para los grandes héroe masones que lucharon hasta dar sus vidas por la libertad.

Actualmente estos pines son parte de la cultura masónica en el mundo entero, de hecho se pueden encontrar en diversos aspectos masónicos como la joyería, en grabaciones de esta flor de nomeolvides, en arete, relojes, medallas, trofeos, pulseras, las cuales son de gran significado, para los que tienen la dicha de conocer esta florecilla como un simbol de fraternidad, fuerza y lealtad.