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Sin duda nuestro país está viviendo un periodo de cambios sociales y políticos: la reforma educacional y la reforma constitucional son algunos temas que deben ser discutidos y debatidos por toda la sociedad.

En este contexto, en 2011 la Orden Masónica creó en Santiago la Academia Laica de Estudios que tiene como objetivo la investigación, formación y difusión de los principios del laicismo y el libre pensamiento de la sociedad chilena.

La idea se replicó en nuestra Región, y desde el 2014 la agrupación ha realizado seminarios que apuntan al debate, discusión y reflexión con el objetivo de restablecer la educación cívica y la formación ciudadana.

Para el coordinador de la Academia Laica Filial Concepción, Mario Parada, la agrupación tiene como objetivo crear un espacio de integración y asociatividad entre la Orden Masónica y la sociedad penquista.

"El espacio de integración que queremos lograr es desde una perspectiva de futuro y con un criterio de inclusión etaria y de género que considere a jóvenes y mujeres", comentó.

En ese sentido, Parada señaló que el objetivo principal es reforzar el trabajo educativo con la juventud, ya que ellos dirigirán la sociedad del mañana.

"Nuestro deber es abordar la educación en forma integral, no solo con acciones en la administración educacional, o desde el punto de vista del gobierno y sus reformas, como el estado docente, o una educación pública que recobre la trascendencia y la esencia como referente de calidad del sistema educacional público, sino que también debemos abordarla con nuestro propio esfuerzo en educar a nuestros niños y jóvenes en la formación de valores ciudadanos y al ciudadano medio, en sus deberes y derechos", señaló.


Laicismo

Parada indicó que uno de los objetivos de la academia es abrir espacios a quienes se identifican con los principios del laicismo.

"El laicismo es un cúmulo de principios orientados a la defensa y fortalecimiento de la independencia de la persona y la sociedad, procurando la coexistencia tolerante en el espacio público de todas las formas de expresión religiosa, política y de libre conciencia", comentó.

Además, agregó que los principios defienden las libertades civiles, la democracia, los derechos humanos, el ejercicio del libre pensamiento, la conquista ciudadana, el respeto a la diversidad, la solidaridad, el altruismo y está ajeno a todo dogmatismo religioso, racial o político.

Parada complementó que "ser laico no es ser antirreligioso y menos aún anticristiano, anti-católico, ateo o agnóstico. Es más, se puede aspirar a vivir en una sociedad laica y ser creyente".

En ese sentido comentó que aquellos que intentan equiparar el laicismo con cualquier "anti", es que pretenden confundir para impedir que la propuesta de laicidad interese a la gente.

"El laicismo jamás se postula desde la imposición, el dogmatismo o la fuerza", agregó.


Seminarios

En relación a los seminarios que se desarrollan en el Club de la Unión y en el auditorio del Colegio Concepción, este año se han realizado dos diálogos ciudadanos orientados en la actual constitución y los derechos y deberes en nuestro país.

"Creemos que la sociedad debe tener una mayor educación en los procesos de cambios de nuestro país. Es por eso que estamos aportando con seminarios y charlas para combatir a los enemigos del hombre como la ignorancia, superstición, avaricia y opresión", comentó Parada.

El próximo seminario que se realizará el 5 de julio en el Colegio Concepción de Pedro de Valdivia, tendrá relación con la judicialización y la democracia, el cual estará encabezado por el presidente de la Corte Suprema, Hugo Dolmestch.

Respecto a los próximos desafíos de la Academia Laica, Parada indicó que pretenden crear una escuela de educación cívica que sea gratuita y abierta para toda la comunidad.