Diego Godoy se reconoce como un agradecido de la vida, y lo manifiesta en cada gesto y palabra que emite.

Nació en Antofagasta y comenzó sus estudios musicales en el Liceo de Música de Copiapó. Luego de un muy buen puntaje en la PSU, obtuvo una beca para estudiar en la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE) licenciatura en música. 

Su llegada a Santiago no fue casual, tenía claro lo que quería, por lo que junto con sus estudios universitarios trabajaba en restoranes de comida rápida y cantaba en las calles, “yo sabía que mi objetivo era ser un buen profesional del arte lírico, aunque fuera cantando en la calle, debía mantener el nivel de exigencias” asegura con orgullo.

“Tenía 19 años y cantaba en las micros también, y ahí es donde uno aprende más, una vez una señora muy humilde me agradeció el canto, a la gente le llamaba la atención que un cantante lírico cantara en la micro, muchos se impresionaban” cuenta Diego, admitiendo que eso le hizo darse cuenta de que su música es algo transversal, no solo de salones acomodados o grandes teatros pomposos, eso lo motivo a seguir.

 Su relación con la Corporación “Aurora de Italia”

La Corporación de Desarrollo Cultural y Social “Aurora de Italia” lleva 19 años entregando becas que ayudan a estudiantes de diversas casas de estudio que tienen un buen rendimiento académico, pero con recursos económicos limitados. Entre ellas las becas “Oscar Bustos Aburto”, que se entrega en la UMCE. Esa fue la primera relación que tuvieron. Diego Godoy ganó la beca el 2013 y conoció a José Carrasco, presidente de la Corporación, y se estableció una relación que perdura hasta estos días.

"José Carrasco me dijo que además de las becas, la Corporación también apoyaba a artistas, así fue que nos reunimos y me di cuenta que era de la Gran Logia de Chile. Participé de una Reunión Blanca, en la que canté con un guitarrista, fue para el aniversario de la logia” recuerda Godoy.

El año 2015 el cantante lírico fue invitado a participar en una producción a Berlín, Alemania, lo que para cualquier artista es una gran oportunidad, fue así que se comunicó con José Carrasco para solicitar apoyo “la producción no pagaba muy bien, necesitaba ayuda. Era una oportunidad de oro para mí, porque para un estudiante llegar a Europa es muy difícil, así que debía aprovechar la oportunidad”.

Y así lo hizo, la Corporación Aurora de Italia lo apoyó con gran parte de los gastos del viaje y Diego en retribución realizó un concierto en el Auditorio Citerior de la Gran Logia de Chile “no era obligación retribuir, pero yo lo consideré adecuado, así que reuní a un grupo de colegas que en ese entonces eran muy reconocidos en el medio y realizamos un gran concierto, gratis, fue muy bonito”.

El comienzo del presente

En Berlín, Diego se presentó en una serie de audiciones, una de ellas fue en la Opera Nacional del Rhin en Strasbourg, Francia, en la que fue seleccionado “ellos estaban buscando un tenor para el ensamble joven de ese teatro, lo que ellos llaman Opera Estudio, que quería un elenco estable de solistas”.

La Opera Estudio forma profesionalmente a jóvenes tanto en lo académico, como en escena, es un destacado espacio que prepara cantantes líricos profesionales, en la que los estudiantes trabajan la teoría y la práctica del canto.

La formación de Godoy Gutiérrez duró 2 años de intenso trabajo, “me presenté en múltiples espacios, así funciona lo operático, hay que estudiar en un buen conservatorio u ópera estudio, y tu nombre comienza a hacerse conocido, y después de eso pude salir a otras partes de Europa, crecer en redes. El objetivo era llegar a Italia, que es la cuna de la opera, aunque hay operas alemanas y en otras lenguas, yo me caracterizo por el repertorio de Bel canto que está en italiano y francés, por lo que ese objetivo se cumplió automáticamente, saliendo del Opera Estudio ya me habían considerado para una producción en Pisa".

Así fue, Diego Godoy cuenta con mesura sus nuevos proyectos, sus rutinas, los cinco idiomas que ha logrado hablar, los roles que ha interpretado. Con 27 años y con una promisoria carrera, la humildad es su mejor arma, no se pierde.

De vacaciones en Chile se siente entusiasmado, pudo reunirse con el presidente de la Corporación en la Gran Logia de Chile, pudo contarle de sus éxitos y recordar juntos que sin esa ayuda, quizás las cosas serían muy diferentes, esos pequeños empujones que hacen que las cosas sean un poco más alcanzables, más la perseverancia y el trabajo decidido le han permitido crecer, avanzar, ser feliz.