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Como todos los años, a fines de enero, la Gran Logia de Chile conmemoró los 257años del aniversario del nacimiento del músico y compositor Wolfgang Amadeus Mozart con un concierto de Cámara, bajo la dirección del destacado músico, Eduardo Salgado Solovera. El homenaje se realizó en la Sala Marco Bontá del Club de la República.

La actividad fue organizada por el Departamento de Acción Masónica y la Columna de la Armonía y de las Artes de la Gran Logia de Chile.

La ceremonia estuvo encabezada por Isaías Wortsman Berman, en representación del Gran Maestro de la Gran Logia de Chile y por el Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado XXXIII para la República de Chile, Carlos Cortés Barrios . Worstman destacó la condición de masón de W.A. Mozart. “Es considerado el más grande de los compositores de la historia de la música, y tiene gran relevancia para la masonería”, indicó.

Durante el acto se realizó un concierto con obras del músico austríaco, el que fue dirigido por destacado profesor Eduardo Salgado Solovera, junto a músicos invitados del “EnsembleBartók Chile” y de la Orquesta Sinfónica de Chile y de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile. Entre las obras interpretadas, interpretaron la Pequeña Serenata Nocturna y el Trio en Sol Mayor y KV. 564.

Participaron, Ricardo González, en violín de la Orquesta Sinfónica de Chile, Elías Allendes en violín, de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, Máximo Gálvez en viola, Eduardo Salgado Solovera, en violoncello y Patricia Castro en Piano, de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile.

Eduardo Salgado Solovera, agradeció en forma especial a los participantes: “Estamos contentos con la presencia de los profesores y de todos los que nos acompañan a celebrar un nuevo natalicio de Mozart. Este encuentro lo hacemos año a año en la masonería. Y en la Columna de la Armonía y de las Artes, consideramos que la mejor forma de rendirle un homenaje es a través de su música”.Además, destacó que en sus breves 35 años deslumbró al mundo con su talento casi sobrenatural. “Niño prodigio, superdotado, nos dejó un legado que permanecerá en el tiempo de los tiempos. Su ingreso a la orden masónica tuvo una especial significación tanto para él como para nosotros. En cada Logia de la Orden, muchas veces, se cierran los trabajos entonando el himno fraterno dedicado a la masonería”.