La historia se ha conservado a través de los años mediante diversos medios, siendo el relato uno de los más importantes debido a que describe sucesos importantes que han ocurrido a lo largo del tiempo y cuya función principal es la de preservar registrar y narrar dicha información.

En esta ocasión, la Gran Logia de Chile presenta esta iniciativa como parte de su legado patrimonial, donde te harás participe de la historia a través de la audición y lectura descubriendo hechos trascendentales que han formado la historia de Chile y la Masonería. 

Esperamos que disfrutes de nuestra colección de Podcast.

PODCAST EL DESPERTAR DEL COMPAÑERO

TRANSCRIPCIÓN EL DESPERTAR DEL COMPAÑERO

Patrimonio masónico. Personajes historia y objetos de la Masonería Chilena. “El Despertar del Compañero”

La Francmasonería es una Institución universal, iniciática, filosófica y ética, integrada por personas de espíritu libre que trabajan por el bien de la Humanidad. Su estructura fundamental se basa en un sistema educativo, tradicional y simbólico que se lleva a cabo a través de un proceso de perfeccionamiento personal en los niveles o grados de Aprendiz, Compañero y Maestro.

Cada masón debe primero experimentar un despertar en el profundo sentido filosófico y simbólico, concepto que queda magníficamente plasmado en una obra sinfónica creada por el compositor y director de orquesta español Maestro Juan Paulo Gómez Hurtado quien llevó a la partitura la experiencia del camino masónico.

En palabras del propio autor, “La obra está compuesta en la tonalidad de Si bemol menor…” que se caracteriza por tener en su esqueleto tonal, cinco bemoles, número que representa un profundo simbolismo para la masonería y que encierra el despertar de conciencia, el despertar social, el despertar guiado por el simbolismo de la luz triunfando sobre las tinieblas de la ignorancia. De ahí el título “El Despertar del Compañero”

La primera sección nos lleva a la profunda reflexión del iniciado en los misterios de la Masonería;

La segunda sección representa una marcha, el paso por la vida masónica y que es fácilmente reconocible debido al ritmo “ostinato” sobre el que se apoya.

La tercera y cuarta secciones simbolizan el siempre importante momento de la retrospección personal, el detenerse, mirar hacia atrás y reflexionar para seguir avanzando.

En la quinta y última sección se retoma la marcha, pero ahora fortalecida por la sabiduría y el conocimiento y con la satisfacción de haberse encontrado consigo mismo, con su verdadero Yo.

En el Día del Patrimonio, hemos escuchado un fragmento de la obra, “El Despertar del Compañero” en SI Bemol Menor compuesta y dirigida por el Maestro Juan Paulo Gómez Hurtado de la Respetable Logia Sol Invictus nº 134 de los VV.•. de Málaga en el oriente de España
Patrimonio Masónico. Personajes, historia y objetos de la Masonería Chilena

TRANSCRIPCIÓN GUSTAVO FRICKE

Patrimonio Masónico. Personajes, historia y objetos de la Masonería Chilena. “Gustavo Fricke”.

Gustavo Fricke Shenke, nació en 1897 en la localidad de Rio Bueno, hijo de inmigrantes alemanes. Estudió medicina en la Universidad de Chile, luego se especializó en Pediatría para finalmente trasladarse al puerto de Valparaíso donde se desempeñó profesionalmente en el Hospital de Niños y en el entonces llamado Hospital San Agustín, antecesor del “Hospital Dr. Enrique Deformes” y que se encontraba ubicado donde hoy se emplaza el edificio del congreso nacional Gustavo Fricke donde llegó a ser Jefe de Servicio en ese centro asistencial.

El 21 de julio de 1878 se creó el Hospicio de Viña del Mar, en terrenos donados por  el destacado masón  José Francisco Vergara quien había sido el fundador de la ciudad.

En 1933 Gustavo Fricke asume la dirección del centro de salud de Viña del Mar, gestionando casi de inmediato la construcción de un nuevo edificio, obras que se iniciaron el 13 de octubre de 1940 con la colocación de la primera piedra, con la presencia del entonces Ministro de Salubridad, Salvador Allende, durante la presidencia de Pedro Aguirre Cerda, ambos destacados miembros de la masonería chilena.

En 1943 Gustavo Fricke presentó ante la Junta de Beneficencia de Valparaíso, antecesora del Servicio Nacional de Salud, un documento con el fin de justificar la construcción y dimensión del futuro nuevo hospital, debido a que el proyecto inicial, luego de la instalación de la primera piedra se había detenido. Dos años después de esa solicitud se retomaron las obras, esta vez con la presencia del entonces Presidente de la República, Juan Antonio Ríos, también un destacado masón. El 13 de diciembre de 1954 el edificio del nuevo recinto fue entregado a la comunidad donde Gustavo Fricke se mantuvo por cuatro años a la cabeza del centro asistencial, para luego ocupar el cargo de Director General del Servicio Nacional de Salud. 

Además de médico pediatra, Gustavo Fricke fue un estudioso de la arquitectura, se cuenta que el mismo supervisó y diseñó parte del hospital viñamarino. También fue rotario y radical. En su faceta política asumió como Alcalde de Viña del Mar en dos períodos donde promovió la construcción de viviendas obreras  en el sector de Santa Inés, fue gestor de la construcción de los puentes Capuchinos y Casino, fundó la  primera biblioteca pública de la comuna, creador del Hogar de Ancianos la Paz de la Tarde, creador a través del Rotary Club de la llamada semana del Niño, fue impulsor e inspirador de la Junta  de Auxilio Escolar y fue gestor de la creación del Restaurant Escolar de Viña del Mar, montado y financiado por la  Municipalidad y destinado a dar alimentos a un total de 330 estudiantes primarios fiscales de Ia comuna.

Su vida masónica se inició en la Logia Progreso de Valparaíso, lamentablemente tras los incendios que afectaron a las dependencias que acogían los talleres de la época en la ciudad Puerto, los antecedentes de su ingreso se perdieron en el tiempo. Sí se conoce que se incorporó a la Logia “Abnegación” 48 de Viña del Mar y más tarde a la Logia “Cóndor” de Santiago, en la época en que fue Director del Servicio Nacional de Salud.

El 29 de octubre de 2002, se funda en Viña del Mar la Logia N° 194, que lleva el nombre de GUSTAVO FRICKE SCHENKE en honor al ilustre y destacado Mason.

Patrimonio Masónico. Personajes, historia y objetos de la Masonería Chilena.

FUNDACIÓN DE LA GRAN LOGIA DE CHILE

TRANSCRIPCIÓN PODCAST FUNDACIÓN DE LA GRAN LOGIA DE CHILE

Patrimonio Masónico. Personajes, historia y objetos de la Masonería Chilena. “Fundación de la Gran Logia de Chile”.

La Gran Logia de Chile fue instalada en Valparaíso el 24 de mayo de 1862, luego de que el 29 de abril, en una asamblea masónica, fuesen elegidas sus principales autoridades. Artífices de esta fundación fue la logia unión fraternal fundada en esa ciudad en 1853. hasta ese entonces este taller había trabajado bajo la obediencia del gran oriente de Francia.

Los sucesos acaecidos en el seno del gran oriente en 1861, sumado al repudio que existía en los jóvenes liberales chilenos hacia el emperador napoleón tercero y su política expansionista, fueron el detonante que permitió la independencia y la creación de una potencia masónica nacional.

Gran Maestro fue elegido Juan de Dios Arlegui Gorbea, joven abogado de 35 años quien, como consecuencia de las revoluciones de 1851 y 1859, había sufrido presiones por sus ideas liberales y contrarias al despotismo de los gobiernos de la época.

Diputado GM se eligió a Melitón Caso, prestigioso comerciante de origen boliviano de 50 años, Cónsul de Bolivia en Chile desde 1848.

Primer Gran vigilante fue elegido Francisco Javier Villanueva, medico argentino de 52 años quien, desde 1835, había prestado sus servicios como cirujano en la Armada de Chile y desde el año 1839 en el Hospital San Juan de Dios, de Valparaíso.

Segundo Gran vigilante al cura soleño Manuel de Lima, comerciante también, de 44 años quien había fundado la Logia Unión Fraternal en 1853.

Gran Secretario fue elegido el español Antonio María Medina, de 33 años, quien se dedicaba al comercio en Valparaíso y que llevaba casi 20 año en Chile.

Gran Orador se eligió al argentino Mariano Eleuterio Sarratea, de 52 años, quien había tenido un rol activo en buenos aires en la insurrección contra el gobierno de Juan Manuel de rosas. En 1841, luego de recorrer Europa y Estados Unidos el hermano Sarratea se estableció en Valparaíso para dedicarse al comercio.

Gran Tesorero fue el Noruego Pedro Gudde de 37 años, comerciante, desde 1853 ejercía como Vice Cónsul de Noruega y Suecia en Valparaíso.

Las Logias que se sumaron a esta iniciativa fueron Fraternidad N° 2, creada para este efecto en Concepción luego de que los hermanos de la Logia Aurora de Chile dependiente del Gran Oriente de Francia, decidieran negar su obediencia a esa potencia y sumarse al proyecto nacional. A ella se sumó Orden y Libertad N° 3, que desde enero de 1862 trabajaba en instancia de constitución en Copiapó y que tenía en trámite su reconocimiento por la potencia parisina.

Dado que en Valparaíso ninguna de las otras dos Logias había apoyado la idea de crear una obediencia chilena, unión fraternal decidió crear una segunda Logia, a la que pasó la mitad de sus integrantes. Así, 20 hermanos de Unión Fraternal constituyeron la Logia progreso N° 4, que fue presidida por el hermano Blas Cuevas, comerciante de reconocida fama en Valparaíso por su proverbial altruismo.

A fines de 1862, La Gran Logia de Chile obtuvo reconocimiento internacional gracias al apoyo que le brindara la Logia Bethesda de Valparaíso y la obediencia bajo cuyos auspicios trabajaba la Gran Logia de Massachusetts. En ese mismo año, promulgó el texto constitucional por el cual se regiría. En noviembre de ese mismo 1864, La Gran Logia apoyó la fundación de la Logia Justicia y Libertad que se estableció en la capital de la república, tomando el número 5 en la matrícula de talleres de su obediencia.

Transcurridos 158 años de existencia en mayo del 2020, La Gran Logia de Chile mantiene 241 Logias en actividad de Arica a Punta Arenas.

Patrimonio masónico

Personajes, historia y objetos de la masonería chilena

TRANSCRIPCION MASONES EN LA HISTORIA DE CHILE

Patrimonio Masónico. Personajes, historia y objetos de la Masonería Chilena. “Masones en la Historia de Chile”

La Masonería que da especial importancia al cultivo de la belleza, ha contado con destacados artistas en nuestro país.  En pintura podemos mencionar a los siguientes Hermanos del siglo XIX: el paisajista y retratista Ernest Charton, fue iniciado en la Logia L’ Etoile du Pacific de Valparaíso en diciembre de 1856, después de permanecer unos años en Chile se estableció en Ecuador y finalmente en Argentina dejando una extensa obra pictórica; Manuel Antonio Caro retratista y pintor costumbrista, fue miembro de la Logia Unión Fraternal N°1 de Valparaíso desde 1868, formó parte del Consejo de Gran Maestro en 1878 y 1881, estudió en la Academia de Pintura de Santiago y luego fue enviado por su padre a perfeccionar sus estudios en Europa,  desde 1866 se estableció en Valparaíso con un taller en la Plaza de la Merced. 

El 30 de octubre de 1865 fue iniciado en Justicia y Libertad N°5 de Santiago el fotógrafo y pintor Carlos Díaz, quién en 1873 asociado al célebre paisajista y caricaturista Antonio Smith abrió un estudio de pintura en Calle Bandera, en 1874 participó en la Fundación de la Sociedad de Bellas Artes de Santiago.

Pedro Lira, iniciado en Deber y Constancia N°7 de Santiago el 1 de abril de 1870 destacó como retratista y pintor costumbrista, pero también, por su extensa labor académica. Otros pintores destacados fueron Teodoro Olsen iniciado en la Logia Unión Fraternal N°1 en 1885, Pascual Ortega en la Logia Deber y Constancia N°7 el 20 de enero de 1875, Cosme San Martín en la Logia Estrella de Chile N°17 en Santiago en 1893; Manuel Tapia Portus en la Logia Justicia y Libertad N°5 en 1865 y Guillermo Walton iniciado en Harmony 1411 de Valparaíso en 1882.

 

Entre los escultores celebres hubo muchos masones, quizás el más destacado fue Nicanor Plaza iniciado en la Logia Verdad N°10 de Santiago el 1 de octubre 1878 sus obras ocupan destacados lugares en espacios públicos y en museos como la Quimera o el monumento a Francisco Bilbao. En esa misma Logia fue iniciado el escultor Fernando Thauby el 09 de septiembre de 1914, muchas de sus obras le han dado fama como “El Toqui” que recibió Medalla del Salón Oficial de Chile en 1917 y que puede apreciarse en el vestíbulo central del Club de la República en Santiago

Entre los muralistas, que han habido varios, sólo quisiéramos destacar a Fernando Daza Osorio miembro de la Logia Germinación N°81, conocido por su mural La Búsqueda emplazado en el Club de la República de Santiago y su celebre mural dedicado a Gabriela Mistral que se ubica en el acceso sur del Cerro Santa Lucía en la capital.

En las letras muchos masones han ocupado lugares destacados como José Victorino Lastarria, Augusto Orrego Luco, Guillermo Blest Gana, Guillermo Matta, Manuel Magallanes Moure, Juan Marín o Vicente Huidobro.  El Premio Nacional de Literatura lo han obtenido varios masones… Eduardo Barrios, Samuel Lillo, Víctor Domingo Silva, Manuel Rojas, Julio Barrenechea, Salvador Reyes, Carlos Droguett, Humberto Díaz Casanueva, Rodolfo Oroz y Alfonso Calderón.

En todos los ámbitos de la sociedad ha habido masones que destacan muchos de ellos dedicados al servicio público, de entre estos últimos quisiéramos destacar a quienes han sido Presidentes de la República. 

Desde que se funda la Gran Logia de Chile en 1862 los siguientes Presidentes han sido miembros de la Masonería: Arturo Alessandri Palma iniciado en Justicia y Libertad N°5 de Santiago el 05 de noviembre de 1892 donde estuvo hasta 1899, en 1916 regresó al afiliarse a la Logia Unión Fraternal N°1, se retiró de la Orden por carta que dirigió al Gran Maestro en 1927. 

Carlos Ibáñez del Campo fue iniciado en la Logia Verdad N°10 de Santiago el 30 de octubre de 1912 y por afiliación se incorporó a la Logia Unión Fraternal N°1, en 1920 fue miembro de la Logia Francisco Bilbao N° 23 de Iquique. 

Pedro Aguirre Cerda fue iniciado en la Logia Justicia y Libertad N°5 el 21 de julio de 1906, en 1912 se afilió como fundador a la Logia Unión Fraternal N°1 en Santiago, permaneció activo en la orden hasta su muerte ocurrida en 1941.

Juan Antonio Ríos ingreso a la Masonería el 23 de mayo de 1914 al ser iniciado en la Logia Paz y Concordia N°13 de Concepción, donde llegó a ser Venerable Maestro en 1920. En Santiago se afilió a la Logia Unión Fraternal N°1 en 1929.

Gabriel González Videla fue iniciado en la Logia Luz y Esperanza N°11 de la Serena el 29 de noviembre de 1923 llegando a desempeñarse como Orador y encargado de la Comisión de Docencia.

Por último Salvador Allende Gossens  ingresó a la Masonería el 16 de noviembre de 1935 al ser iniciado en la Logia Progreso N°4 de Valparaíso, el 8 de noviembre de 1940 se afilió en Santiago a la Logia Hiram N°65 donde fue Venerable Maestro y en la que permaneció hasta su muerte el 11 de septiembre de 1973.  

[Audio Salvador Allende] “Fue la comprensión generosa, fraternal y tolerante de mis hermanos de la Respetable Logia Hiram 65, la que hace que este hermano pueda hablarles esta tarde…”

Patrimonio Masónico

Personajes, historia y objetos de la Masonería Chilena.

TRANSCRIPCIÓN HIMNOS MASÓNICOS CHILENOS

Patrimonio masónico. Personajes, historia y objetos de la Masonería Chilena. “Himnos Masónicos”

La música estuvo asociada a las actividades masónicas especulativas desde sus orígenes. Así, el libro de las Constituciones de 1723 recoge cuatro canciones con sus respectivas partituras, que habrían sido la base para las demás composiciones que aparecieron en distintas publicaciones inglesas del siglo XVIII.

La masonería chilena no estuvo ajena a esta práctica, y hay testimonios del uso de canciones e instrumentos para la interpretación de himnos en tenidas y banquetes solsticiales en el siglo XIX.

Los himnos llamaban al recogimiento espiritual, en el caso de las logias anglosajonas de Valparaíso muchos de ellos eran los mismos que se interpretaban en las iglesias protestantes.

10 años después de ser fundada la Gran Logia de Chile y con ocasión de la ceremonia inaugural del magnífico edificio que la institución construyó para las Logias porteñas, se estrenó el primer himno de las logias porteñas cuya letra fue escrita por Guillermo Matta y su música compuesta por Adolfo Jensen.

En su letra el himno masónico, que tal fue su título, exaltaba la práctica de la virtud, elevaba a la ciencia como instrumento de redención y ensalzaba la divinidad. Describía al templo masónico como el símbolo de la luz, de paz y de amor, donde, por medio de la oración el alma podía ascender hacia el sol, el astro creador, que iluminaba la senda del genio humano. El masón consideraba a cristo su hermano, y adoptaba su doctrina como máxima escuela para la práctica de la caridad.

La idea de la caridad ocupaba la mitad de la letra del himno, demostrándonos que su ejercicio constituía el objetivo principal de la actividad masónica de entonces, ya que era ella la que inspiraría a los seres humanos a unirse como hermanos para que la tierra fuese la patria de todos.

Debemos lamentar, que con ocasión del terremoto y posterior incendio del templo de Valparaíso en agosto de 1906 la partitura fue destruida, desconociéndose la melodía creada por Adolfo Jensen. En 1912, para celebrar los 50 años de la Gran Logia de Chile y buscando elaborar nuevos programas de acción fue convocado el primer congreso o convento masónico que tuvo lugar entre el 23 y el 28 de septiembre.

El día de su clausura, al término de los trabajos, se interpretó el himno masónico chileno, escrito por Tomás de la Barra Fontecilla con música de Luigi Stefano Giarda. Su letra, señalaba que los masones eran hermanos que combatían por la verdad y por la justicia llevando a la libertad por estandarte, su aspiración era librar al mundo de los errores del fanatismo y de la ambición.

El alma del masón anhelaba terminar con los sufrimientos de la humanidad, brindando consuelo a los pobres por medio de la caridad. Su baluarte eran las ciencias y las artes, el masón finalmente luchaba con afán contra los vicios y rendía culto a la razón.

Este himno coexistió durante varios años con el himno masónico de Mozart, que comenzó a cantarse en Chile a principios del siglo XX y que terminó por prevalecer. Nos referimos al himno compuesto por Mozart en 1792 inspirado en el cierre de los trabajos masónicos.

Hay distintas variantes de la letra de esta pieza musical, la letra adoptada en chile ponía de relieve el anhelo de que siempre vibrase el canto capaz de iluminar el corazón y de que con sus manos unidas los masones llevasen eternamente el título de hermanos, glorificaba a la divinidad, entendida como un ser omnipotente por haber puesto en la mente del ser humano la chispa del saber, declarando finalmente, que el hombre debía recorrer el territorio de su patria llevando en alto la bandera de la verdad.

Desde 1991, la Gran Logia de Chile dispuso que las logias al conmemorar sus respectivos aniversarios o para efectuar iniciaciones, aumentos de salario, exaltaciones, o actos solemnes de cualquier índole iniciática, se programase como último número, antes del cierre de la cadena la interpretación del himno masónico de Mozart, pero, probablemente teniendo presente que el contenido altamente teísta de la segunda parte de la letra cantada en chile provocaba cierta incomodidad, en su parte final la circular señaló “ De acuerdo con el Consejo de la Orden, el texto que se autoriza a ejecutar en cada oportunidad es el siguiente: Vibre el canto siempre bello, que con mágico destello ilumina el corazón, que se estrechen nuestras manos y que el título de hermanos eternice nuestra unión”.

Junto a este himno, que puede tenerse como el himno oficial, muchas logias tienen sus propios himnos cuyas letras exaltan su historia y los valores masónicos que las caracteriza. En definitiva, la música contribuye al aprendizaje de los altos principios de la masonería.

Patrimonio masónico

Personajes historia y objetos de la masonería chilena

 

TRANSCRIPCIÓN PODCAST FILANTROPÍA CHILENA

Patrimonio Masónico. Personajes, historia y objetos de la Masonería Chilena. “Carta Constitutiva de la Logia Filantropía Chilena”.

El hallazgo de un documento de la más alta importancia ha venido a dar nuevas luces a la historia de la masonería chilena en lo que pudiéramos llamar su origen aparente. La incorporación de este documento histórico viene a introducir una variación en nuestra trayectoria, como es el hecho de la fundación de la primera Logia Simbólica 23 años antes de lo que se suponía.

Se trata, nada menos, que de la Carta Constitutiva de la Logia del Rito Escocés Antiguo y Aceptado “Filantropía Chilena”, instalada en el Oriente de Santiago el 15 de marzo de 1827 por el Vice Almirante Manuel Blanco Encalada en su calidad de Venerable Maestro.

Es bajo este mandato cuando nace el “Acta Instalatoria”, manuscrito en tinta negra que se extiende en una hoja de papel grueso de cincuenta y dos centímetros de alto por cuarenta de ancho, de orientación vertical con borde dorado y con los nombres de los miembros que componen la logia.

El reverso tiene un lino adherido al papel. El estado de conservación es bueno a pesar de los dobleces y manchas, se nota una diferencia entre la tinta del texto con la de la Firma de Blanco Encalada, de esto se infiere que el "Acta" fue extendida posiblemente en la casa del secretario de la Logia Juan Francisco Zegers, y que luego fue llevado a la del fundador y Venerable para que lo firmara, quien naturalmente, usó una tinta diferente.

El documento fue obsequiado en Valparaíso al Gran Maestro Hermógenes del Canto Aguirre por el Señor Guillermo Rojas Carrasco, miembro activo de la Logia Amanecer Nº 71 y Rector del Liceo de Hombres de Viña del Mar. Él a su vez obtuvo el documento de manos del director de la Biblioteca Nº 1 Santiago Severín de Valparaíso el señor Roberto Hernández Cornejo y al mismo tiempo redactor del periódico "La Unión" de Valparaíso.  Cabe agregar que el señor Hernández recibió este documento como obsequio de don Juan Enrique Tocornal.

 

¿Cómo llegó el documento a manos de don Enrique Tocornal? por un baúl con papeles pertenecientes a su abuelo materno, el Señor Francisco Doursther, quién a los 27 años había ingresado a la Logia Filantropía Chilena. 

 

Por tanto, queda positivo y claramente establecido que la Logia Filantropía Chilena fue el primer Taller Masónico fundado en Chile, hasta tanto un nuevo hallazgo no venga a demostrar lo contrario.

 

Actualmente este documento esta resguardado por el Museo Masónico de la Gran Logia de Chile y forma parte de su Colección de Libros y Documentos.

Patrimonio Masónico

Personajes, historia y objetos de la Masonería Chilena.

TRANSCRIPCIÓN PODCAST CONSTITUCIONES DE ANDERSON

Patrimonio Masónico. Personajes, historia y objetos de la Masonería Chilena. “Constituciones de Anderson”

Una de las piezas más antiguas del Museo Masónico es esta primera edición en inglés de las “Constituciones de Anderson”, publicada en Londres el año 1784.

En el año 1721 el Gran Maestro de la Gran Logia de Londres Duque de Montagu le encomendó a James Anderson, pastor presbiteriano británico y Gran Vigilante de la Gran Logia de Londres y Westminster y a Jean Theophile Desaguliers, filósofo naturalista francés, Las Constituciones de Anderson, que finalmente fueron aprobadas en el año 1723 y modificadas dos veces en los años 1738 y 1813.

Las Constituciones fueron ampliamente difundidas en el mundo anglosajón, la edición de 1723 fue modificada e impresa cuatro veces entre 1738 y 1784.  Esta quinta y última versión que tiene el Museo Masónico fue encargada a John Noorthouck quién la revisó, la extendió de 110 a 484 páginas, la editó bajo la dirección de el “Hall Committee” de Londres y es quién finalmente la manda a los talleres de imprenta de J. Rozea.

Llegó a la Gran Logia en el año 1917 como un obsequio al Gran Maestro Luis Alberto Navarrete y López de parte de su amigo, el escocés y Diputado Gran Maestro David Urquhart, y posteriormente en el año 1986 fue traspasada al Museo Masónico por mandato del Gran Maestro Óscar Henríquez Pereira. 

La importancia de esta obra radica en que las Constituciones de Anderson rigen desde hace al menos 300 años el comportamiento ético y moral de los masones, siendo además una obra revolucionaria para su época, no solo por ser el texto fundacional de la masonería moderna o especulativa sino por fomentar el humanismo, sustentar el encuentro, la fraternidad, y abogar por la libertad de conciencia del ser humano.

Patrimonio Masónico.

Personajes, historia y objetos de la Masonería Chilena.

 

TRADUCCIÓN PODCAST TOMÁS DE LA BARRA FONTECILLA

Patrimonio Masónico. Personajes, historia y objetos de la Masonería Chilena. “Tomás de la Barra Fontecilla”

Una de las colecciones que custodia el Museo Masónico de la Gran Logia de Chile es el Fondo “Tomás de la Barra”, una colección de documentos, fotografías y medallas. Flora de la Barra Mac Donald, nieta de Tomás de la Barra, explica qué motivó la donación de estos objetos por su familia.

Mi madre falleció en el año 2013, en diciembre, y con mi hermana empezamos a ordenar todas las cosas de la casa, porque se iba a vender la casa, y encontramos una serie de tesoros, incluida la caja secreta de mi padre, en que, él guardaba todas sus cosas masónicas y sus recuerdos de la familia. Y ahí encontramos una serie de medallas, diplomas y cosas de nuestro abuelo que nos extrañó que siguieran guardadas en la casa y que nadie más las viera, y pensamos que, qué más justo que donarlas a la masonería donde mi padre, mi abuelo y, aparentemente, bisabuelo y tatarabuelo pertenecieron toda su vida.

Ximena de la Barra Mac Donald, nieta de Tomás de la Barra y hermana de Flora, cuenta:

Así fue como se organizaron tres importantes donaciones a nombre de nuestra familia: Una al Archivo Musical de la Biblioteca Nacional, otra al Archivo Histórico Nacional y una tercera al Museo Masónico. Mi hermana Flora y yo fuimos juntas a entregar esta última donación, la familia solo se quedó con copias fotográficas.

Tomás de la Barra se inició en la masonería el año 1899, siendo aceptado en la Logia Estrella de Chile N°17. En 1904 se afiló a la Logia Aurora de Italia N°24, en la que fue elegido Venerable Maestro. El año 1906 fue elegido miembro del consejo del Gran Maestro y designado Guarda Sellos y Timbres de la Gran Logia. Cabe destacar que estuvo entre los fundadores de la Logia Unión Fraternal N°1 y la Logia Deber y Constancia N°7, y en 1913 fue coronado con el grado 33° y elegido Teniente Gran Comendador del Supremo Consejo. Sus estudios los realizó en el Instituto Nacional y posteriormente cursó la carrera de Derecho en la Universidad de Chile. Su carrera laboral fue abierta y sobresaliente, desempeñándose en diversas ocupaciones. Su nieta Ximena de la Barra lo describe como un hombre renacentista:

Prefiero concentrarme en su carácter de hombre renacentista, en el sentido de ser un intelectual polilingüe que acumulaba múltiples saberes y talentos. Sumó profesiones integrándolas todas y poniéndolas al servicio del bien común. Fue periodista, abogado, cientista político, cientista social, diplomático, poeta y, por, sobre todo, educador. Seguía así la tradición familiar, cuya máxima expresión la representaba su abuelo José Miguel de la Barra y López, pero que originaba en su bisabuelo Juan Francisco León de la Barra y Loaiza, en cuya casa en la Calle Santo Domingo, al llegar a lo que hoy es la calle Bandera, sesionaba la Logia Lautaro. Ambos amigos de Bernardo O’Higgins y del General San Martín. Importante influencia ejerció también su tío, el poeta y educador masón Eduardo de la Barra. Tomás de la Barra Fontecilla fue un escritor prolífico y de los temas y géneros literarios más variados. Por donde pasaba dejaba en herencia más de alguna publicación significativa. En su breve etapa de militar publicó la historia del Batallón N°3 de Infantería de Chile. Siendo jefe de la sección primaria del Ministerio de Instrucción Pública, publicó su documento tanto crítico como propositivo “Apuntes para la educación pública”. Cuando era jefe de la sección consular de Chile, publicó su texto “Legislación Consular de Chile”. Sus crónicas periodísticas se publicaban en diversos periódicos de la época, y sus traducciones resumidas de los clásicos ampliaban la oferta de lectura para estudiantes y obreros.

Sin embargo, pienso que, ante todo, este hombre multifacético era un verdadero maestro en el más amplio sentido de la palabra. Escribía para educar, ejercía la pedagogía a todos los niveles, desde la universitaria a la primaria, tanto formalmente como en forma altruista. Fue un firme defensor de la educación pública y laica, crítico respecto a la educación imperante. Consideraba que una educación analítica y deductiva era lo que conducía a la mejora permanente de la condición social del trabajador. No se mantuvo solo en la teoría, si no que ejercía sus ideales educativos solidarios cimentándolos en la práctica, impartiendo clases durante 25 años en las Escuelas Nocturnas para Obreros Manuel Rodríguez, que dependían de la Sociedad Instructiva “El Porvenir”, donde llegó a ser director.

Su carrera como cónsul significó su salida de Chile por largos años. En 1917 obtuvo el cargo de Cónsul en Glasgow, y luego en Escocia y Suecia, retornando finalmente a Glasgow donde obtuvo el diploma de Doctor en Filosofía, título que ningún otro extranjero había adquirido hasta la época. Su vida masónica perduro en Escocia afiliándose a la Logia Montefiore N°753 y luego a la Logia St. John N°3, incorporándose al Supremo Consejo del Grado 33°.

Uno de sus legados más significativos fue el Himno Masónico, musicalizado por Luigi Stefano Giarda. El himno escrito por Tomás de la Barra fue entonado en los templos de la Gran Logia de Chile hasta que fue adoptado el himno masónico de Mozart.

 

Flora de la Barra se refiere a su abuelo:

Del Himno Masónico yo no sabía hasta que recibimos la información de Manuel Romo de que el abuelo había escrito el primer Himno Masónico que se cantó durante varios años. Nosotros siempre hemos sabido el aporte del abuelo a la cultura y al patrimonio masónico, siguiendo la tradición de su padre y de su abuelo, José Miguel de la Barra, que fue un procer de la independencia y un masón destacado también.

Tomás de la Barra fue descrito por el biógrafo Virgilio Figueroa como un hombre que “desde joven reveló carácter para luchar, esfuerzos para sobresalir y condiciones especiales para librar las batallas de la vida”.  Murió en Santiago, el 1 de mayo de 1943.

Patrimonio Masónico.

Personajes, historia y objetos de la Masonería Chilena

 

 

 

TRANSCRIPCIÓN PODCAST EL CAÑONEO DE ARICA Y MUERTE DE MANUEL THOMSON

Patrimonio Masónico. Personajes, historia y objetos de la Masonería Chilena. “El Cañoneo de Arica y muerte de Manuel Thomson”

27 de febrero de 1880.

Después de la batalla naval de Angamos el monitor “Huáscar” debió ser reparado en Valparaíso y, aprovechado estos trabajos, se le reforzó su artillería con dos cañones de 40 libras de retrocarga, tipo Armstrong, cuyo alcance estaba entre 6.000 y 7.000 metros, lo que dejaba al monitor en excelentes condiciones de batir la artillería de ánima lisa de los fuertes de El Callao y Arica, que tenía un alcance de 3.500 metros.

Al mando del monitor se le asignó al Capitán de Fragata Manuel Thomson Porto Mariño, quien arribó con su buque a Arica el 25 de febrero de 1880 para relevar al blindado “Cochrane" y mantener el bloqueo del puerto, uniéndosele poco después la cañonera "Magallanes”, al mando del Capitán de Fragata Carlos Condell de la Haza.

El carácter combativo de Thomson lo incitó a no permanecer como mero espectador del bloqueo, sino que buscando el combate. El 27 de febrero se acercó temerariamente a las baterías del puerto, quedando dentro de su alcance y sin considerar que con los nuevos cañones podía batirlas sin ser alcanzado.

Durante cincuenta minutos los buques se batieron con los fuertes del puerto, sin recibir mayor daño, retirándose fuera del alcance de las baterías de tierra posteriormente.

Al observar Thomson que un tren procedente de Tacna se dirigía Arica, penetró con el monitor "Huáscar" dentro del sector de fuego de las baterías de tierra de 200 libras y del monitor "Manco Capac" con sus cañones de 500 libras, y menospreciando el peligro detuvo a cañonazos la marcha del tren.

Carlos Condell de la Haza con la cañonera "Magallanes" cooperaba con Thomson en el intercambio de fuego con los fuertes.

La artillería peruana concentró sus fuegos sobre el monitor "Huáscar" y una granada hizo explosión cerca de un cañon hiriendo mortalmente al aspirante Eulogio Goycolea Garay, matando seis hombres de tripulación e hiriendo a doce. Además, hirió levemente al segundo comandante, Capitán de Corbeta Emilio Valverde Prieto, y al Teniente 2° Tomás Segundo Pérez.

Entre los marineros muertos se encontraba el Marinero 1° Luis Ugarte, sobreviviente del Combate Naval de Iquique y que había acompañado a Arturo Prat Chacón en el primer abordaje, y luego al Teniente Ignacio Serrano Montaner en el segundo abordaje al Huáscar, el 21 de mayo de 1879.

El tren, el tren fue detenido por los proyectiles chilenos y retrocedió a Tacna. Después de esto, los dos buques se retiraron a sus posiciones iniciales.

Cerca de las 14: 00 horas, el "Manco Capac" levantó presión y salía de su fondeadero, envalentonado por el impacto recibido por el monitor "Huáscar", llevando en el costado de estribor una lancha torpedo para impedir ser espoloneado por esa banda.

Thomson valiente y temerariamente salió al encuentro del enemigo, y como necesitara el máximo de velocidad para espolonear a su adversario por la banda de babor, maniobra que lo colocaría entre la ribera y el "Manco Capac", pidió a sus ingenieros la máxima presión de las calderas. Esto produjo que subiera excesivamente el nivel de agua de las calderas, arrastrándola a las máquinas, quedando el monitor inmovilizado a corta distancia de las baterías del "Manco Capac", que acertó un proyectil de 500 libras en pleno pecho del Comandante Manuel Thomson, que temerariamente se encontraba en la toldilla. Junto con lo anterior, cortó el palo de mesana y aventó el código de señales.

Thomson fue destrozado y las partes de su cuerpo quedaron esparcidas por cubierta. La hoja de su espada quedó clavada en la cubierta de madera, a pocos metros donde otros dos bravos marinos dieron su vida por sus respectivos países: Arturo Prat Chacón y Miguel Grau Seminario.

El Capitán Valverde tomó el mando del buque y lo retiró de la línea de fuego, mientras disparaba sus andanadas al "Manco Capac", que consiguió colocarse al refugio de las baterías de tierra.

Sabedor Carlos Condell de la Haza de la muerte del bravo y valiente Thomson, se transbordó el monitor "Huáscar" y envió a la cañonera "Magallanes" a dar cuenta de lo sucedido al Almirante Galvarino Riveros Cárdenas, respecto de la acción valiente, temeraria y osada de nuestro héroe Manuel Thomson.

Patrimonio Masónico.

Personajes, historia y objetos de la Masonería Chilena

PODCAST HIMNO DE LA PATRIA NUEVA

TRANSCRIPCIÓN HIMNO PATRIA NUEVA

Patrimonio Masónico. Personajes, historia y objetos de la Masonería Chilena.

 

Gloriosas clarinadas

resuenan en los pechos

de Tacna a los Estrechos,

con vibración triunfal.

Nació la patria nueva,

la fuerte, sobria i pura,

en cuya sien fulgura

un resplandor ideal.

 

Salve, lei redentora

de la nación chilena,

que rompes la cadena

de las almas sin luz.

Las despiertas del sueño

mortal en que ellas duermen,

fecundas su albo jérmen,

las libras de su cruz.

 

El suelo que heredamos

del Mar del Sur al Ande,

desde hoy serpa mas grande

mas digno de alta prez.

Mas puro será el cielo,

mas galanas las flores,

las campiñas mejores,

mas dorada la mies.

 

 

 

 

 

Jeneraciones libres,

conscientes i robustas,

del progreso en las justas

el lauro ganarán.

Será suyo el tesoro

que, al trabajo, la tierra,

los mares i la sierra

i los abismos dan.

 

Nutridos en el aula

comun, los ciudadanos

se sentirán hermanos,

frutos de un mismo amor.

Comun será su esfuerzo,

comun su noble senda,

la unión será su prenda

de un porvenir mejor.

 

I de la patria al grito,

en compactos destiles,

acudirán viriles

sus hijos al cuartel.

I en torno a la bandera,

formando estrecho nudo,

la servirán de escudo

inexpugnable i fiel.

Patrimonio Masónico.

Personajes, historia y objetos de la Masonería Chilena