HISTORIA DE LA GRAN LOGIA DE CHILE

La Gran Logia de Chile, único poder legislador y regulador de la Francmasonería simbólica en el territorio de la República, conmemora este mes la significativa fecha de su fundación, el 24 de mayo de 1862. Es depositaria de toda la urdimbre tejida durante estos 159 años de actividad, manteniéndose como la unidad que enlaza y coordina todas las logias del territorio nacional, conectándolas y cohesionándolas tras el objetivo común de sus fundamentos axiológicos. La libre práctica de sus valores determina su vigor universal y su proyección en la sociedad.

Como BAM queremos rendir un sentido homenaje a quienes fundaron los cimientos de la Gran Logia de Chile y compartir con ustedes parte de la Historia de su Fundación.

PODCAST

Te invitamos a escuchar este relato sobre la historia fundacional de la Gran Logia de Chile y de cómo al igual que en el resto de latinoamérica las logias se organizaron junto con el surgimiento de los procesos políticos y militares que condujeron a la independencia.

[Podcast] Capítulo 1 - Fundación de la Gran Logia de Chile

TRANSCRIPCIÓN DEL PODCAST

Patrimonio Masónico. Personajes, historia y objetos de la Masonería Chilena. “Fundación de la Gran Logia de Chile”.

 

La Gran Logia de Chile fue instalada en Valparaíso el 24 de mayo de 1862, luego de que el 29 de abril, en una asamblea masónica, fuesen elegidas sus principales autoridades. Artífices de esta fundación fue la logia unión fraternal fundada en esa ciudad en 1853. hasta ese entonces este taller había trabajado bajo la obediencia del gran oriente de Francia.

Los sucesos acaecidos en el seno del gran oriente en 1861, sumado al repudio que existía en los jóvenes liberales chilenos hacia el emperador napoleón tercero y su política expansionista, fueron el detonante que permitió la independencia y la creación de una potencia masónica nacional.

Gran Maestro fue elegido Juan de Dios Arlegui Gorbea, joven abogado de 35 años quien, como consecuencia de las revoluciones de 1851 y 1859, había sufrido presiones por sus ideas liberales y contrarias al despotismo de los gobiernos de la época.

Diputado GM se eligió a Melitón Caso, prestigioso comerciante de origen boliviano de 50 años, Cónsul de Bolivia en Chile desde 1848.

Primer Gran vigilante fue elegido Francisco Javier Villanueva, medico argentino de 52 años quien, desde 1835, había prestado sus servicios como cirujano en la Armada de Chile y desde el año 1839 en el Hospital San Juan de Dios, de Valparaíso.

Segundo Gran vigilante al cura soleño Manuel de Lima, comerciante también, de 44 años quien había fundado la Logia Unión Fraternal en 1853.

Gran Secretario fue elegido el español Antonio María Medina, de 33 años, quien se dedicaba al comercio en Valparaíso y que llevaba casi 20 año en Chile.

Gran Orador se eligió al argentino Mariano Eleuterio Sarratea, de 52 años, quien había tenido un rol activo en buenos aires en la insurrección contra el gobierno de Juan Manuel de rosas. En 1841, luego de recorrer Europa y Estados Unidos el hermano Sarratea se estableció en Valparaíso para dedicarse al comercio.

Gran Tesorero fue el Noruego Pedro Gudde de 37 años, comerciante, desde 1853 ejercía como Vice Cónsul de Noruega y Suecia en Valparaíso.

Las Logias que se sumaron a esta iniciativa fueron Fraternidad N° 2, creada para este efecto en Concepción luego de que los hermanos de la Logia Aurora de Chile dependiente del Gran Oriente de Francia, decidieran negar su obediencia a esa potencia y sumarse al proyecto nacional. A ella se sumó Orden y Libertad N° 3, que desde enero de 1862 trabajaba en instancia de constitución en Copiapó y que tenía en trámite su reconocimiento por la potencia parisina.

Dado que en Valparaíso ninguna de las otras dos Logias había apoyado la idea de crear una obediencia chilena, unión fraternal decidió crear una segunda Logia, a la que pasó la mitad de sus integrantes. Así, 20 hermanos de Unión Fraternal constituyeron la Logia progreso N° 4, que fue presidida por el hermano Blas Cuevas, comerciante de reconocida fama en Valparaíso por su proverbial altruismo.

A fines de 1862, La Gran Logia de Chile obtuvo reconocimiento internacional gracias al apoyo que le brindara la Logia Bethesda de Valparaíso y la obediencia bajo cuyos auspicios trabajaba la Gran Logia de Massachusetts. En ese mismo año, promulgó el texto constitucional por el cual se regiría. En noviembre de ese mismo 1864, La Gran Logia apoyó la fundación de la Logia Justicia y Libertad que se estableció en la capital de la república, tomando el número 5 en la matrícula de talleres de su obediencia.

Transcurridos 158 años de existencia en mayo del 2020, La Gran Logia de Chile mantiene 241 Logias en actividad de Arica a Punta Arenas.

Patrimonio masónico

Personajes, historia y objetos de la masonería chilena