En el mundo existen diversas tradiciones masónicas, las que se han ido formando con el transcurrir del tiempo hasta definir estilos y perfiles distintos. Estas tradiciones pueden distinguirse por su origen y, en base a ese criterio, puede decirse que existe masonería inglesa, escocesa, francesa, alemana o la del Medio Oriente. Pero también sus diferencias pueden considerarse determinadas por el uso de un rito en particular.
Aun cuando existen numerosos ritos masónicos, los más conocidos y usados son: el rito Escocés Antiguo y Aceptado; el rito Francés; el rito de York; el rito de Schröder.
Menos conocidos y usados son: el rito de Swedenborg; el rito de Menfis Mizraím; el rito de Emulación; el rito Escocés Rectificado; el rito Operativo de Salomón; el rito Oriental de Memphis y el rito Nacional Mexicano, entre otros.
Cada rito define un modo particular de hacer masonería. Mientras algunos tienen un perfil más espiritual o esotérico, otros, por su parte, dan mayor énfasis a la racionalidad o a la fraternidad en una dimensión más terrenal. Sin embargo –y a pesar de la diferencia de tradiciones y ritos–, la masonería comparte universalmente los mismos principios, valores y objetivos.
La mayoría de los ritos masónicos existentes en el mundo, tienen más allá de sus tres grados simbólicos de Aprendiz, Compañero y Maestro, otros grados y niveles de estudios que se entregan mediante otros sistemas de formación usualmente denominados como “masonería capitular”.
En el caso del rito Escocés Antiguo y Aceptado, existen treinta grados consecutivos de perfeccionamiento que van desde el grado 4 al grado 33. Estos grados son impartidos por otro sistema de enseñanza masónica identificada como “masonería escocesa” o “masonería filosófica”.
Esta es una masonería complementaria a la masonería simbólica, que se ofrece como camino de continuidad y perfeccionamiento al masón que ha logrado alcanzar el grado de Maestro.
Donde quiera que funcione es un cuerpo aparte que tiene sus reglamentos, tradiciones, rituales, simbología, autoridades y formas de funcionamiento independientes. Es un mundo aún más reservado y, tal vez, más misterioso. Pero es el ámbito donde, para muchos, a masonería alcanza su mayor profundidad y espiritualidad.
Por circunstancias históricas, la masonería quedó dividida en ámbitos territoriales diferentes denominados “orientes” y que rigen para el conjunto de logias que se hallen adscritas a ellos, todas las cuales, pueden tener una Gran Logia o más de una. Desde esa territorialidad masónica, las logias o grandes logias, consideran como irregulares a las logias o grandes logias existentes en otros orientes, que no hayan sido formalmente reconocidos por algún tratado.
En Chile, la masonería más antigua, tradicional y extendida en el territorio nacional, es la que está regida por la Gran Logia de Chile, entidad superior que fue fundada el 24 de mayo de 1862 en Valparaíso.